Proyecto OLISTICA

Proyecto Observatorio Latinoamericano del Impacto Social de las Tecnologías de la Información y Comunicación en Acción

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Componente: IsTICómetros

 Pistas metodológicas para la medición del impacto social de las TIC: Aplicación en el caso argentino

Parte 2 - Etapa 2: Caracterización de las demandas sociales prioritarias: Identificación del rol de las TICs, como apoyo a la solución de las demandas mencionadas. 


Elaborado por:

Lic. Rubén Darío Ibáñez,

 

Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, Asociación Civil Grupo Redes.

 

Buenos Aires, Mayo de 2003

 

1.3.      Identificación del rol de las TICs como apoyo en la solución de las demandas sociales prioritarias.

 

Luego de la descripción sobre la situación de Argentina y sus principales demandas sociales puede ser difícil imaginar como las TICs pueden contribuir a afrontar los principales problemas sociales del país y promover el desarrollo social. Más aún si se considera que la población en situación de pobreza, desempleo y marginalidad social tiene necesidades básicas insatisfechas y prioriza la demanda de asistencia alimentaría o sanitaria antes que el acceso a las nuevas tecnologías.

 

Además, la carencia de conocimiento, tanto en amplios sectores de la sociedad, o en los estratos socio-económicos más bajos como en la clase dirigente, sobre la potencialidad de las TICs y particularmente Internet, hace que las nuevas tecnologías sean consideradas por ambos grupos como un fenómeno útil sólo para los países desarrollados.

 

Por otra parte, haciendo un análisis simplificado de la estructura económica del país, donde los sectores dinámicos de la economía son el agrícola / ganadero, la exportación de recursos naturales no renovables y el sector servicios (públicos y privados), podría deducirse que la demanda de tecnología o de acceso y uso de las TICs queda circunscripta sólo a los sectores urbanos prestadores de servicios.

 

Continuando con dicho análisis, podría considerarse que la demanda de acceso y uso de las TICs es exclusiva de los sectores medios y altos de la población urbana o de personas que realizan trabajos de mediana y alta calificación. En consecuencia, desde esa perspectiva la potencialidad de las TICs es limitada, debido a que puede asistir en el progreso social sólo a un limitado grupo de personas.

 

Por lo tanto, desde la perspectiva desarrollada en los párrafos precedentes las estrategias de difusión social de las tecnologías deberían orientarse a proveer de herramientas y servicios tecnológicos a los segmentos sociales mencionados y extenderse a los sectores rurales con capacidades de adquirir y utilizar tales tecnologías y servicios. Además, habría que tener en cuenta que el problema de la devaluación monetaria y la importación de las tecnologías en cuestión hacen prácticamente imposible ampliar la penetración de las TICs en la sociedad.

 

Claramente esta argumentación se caracteriza por definir el nivel de desarrollo político, social y económico de un país a partir de establecer una relación directa entre conocimiento y penetración tecnológica (teléfonos, computadoras, conexiones a Internet, entre otras herramientas y servicios).

 

Sin embargo, es importante resaltar que la perspectiva que trabaja este documento tiene un sentido más amplio sobre la potencialidad que pueden tener las TICs y principalmente Internet en el desarrollo social.

 

En tal sentido, es necesario rescatar algunos conceptos vertidos en el documento colectivo de Misitica “Trabajando la Internet con una visión social[1]. En el cual se propone una visión alternativa a las sustentadas en la conectividad tecnológica como forma de evaluar el desarrollo de una sociedad.

 

El mencionado documento señala que las tecnologías[2], por si mismas, no son generadoras del cambio económico y social de los grupos vulnerables, sino que deben existir procesos sociales en los cuales sus acciones integren las tecnologías como forma de ampliar las oportunidades para el desarrollo social de los ciudadanos, organizaciones o comunidades. Por lo tanto, Internet debe ser vista como una red de redes humanas y sociales donde la plataforma tecnológica es una vía alternativa para dinamizar las interacciones de los grupos que integran la estructura económica, política y social.

 

Por ello, el acceso es concebido como la igualdad de oportunidades que tengan las personas para apropiarse de los beneficios que brindan las tecnologías. Dicho concepto abarca la conectividad como el desarrollo de capacidades técnicas y metodológicas que permiten el uso efectivo de las oportunidades que ofrecen las tecnologías, y particularmente Internet, en el proceso de generación de nuevos conocimientos que permitan transformar la realidad imperante.

 

Además, el documento resalta que las diferencias sociales preexistentes en materia económica, política, de distribución del poder y de los recursos son los factores que definen la brecha digital. Por lo tanto la disminución de la brecha digital no sólo se da a partir del aumento de la penetración tecnológica, sino que será posible cuando los beneficios, del acceso a las tecnologías, lleguen a la comunidad independientemente del número de individuos que cuenten con acceso directo a las tecnologías.

 

En consecuencia, debe quedar en claro que las TICs son herramientas que pueden facilitar, optimizar y/o agilizar los procesos de desarrollo humano existentes en el entorno social, a partir de la construcción de conocimientos que promuevan soluciones a las necesidades sociales vigentes.

 

Ante lo expuesto es evidente que las TICs pueden ser herramientas dinámicas en el proceso de satisfacción de las demandas sociales en Argentina y específicamente para las demandas analizadas en las secciones anteriores. Sin embargo, es necesario integrar las potencialidades que ofrecen las nuevas tecnologías a las acciones orientadas a resolver los problemas sociales y promover el desarrollo social. Dicha integración es una cuestión aún pendiente tanto desde las organizaciones políticas y sociales como desde los grupos comunitarios.

 

Además, es necesario tener en cuenta que en Argentina ha habido un proceso de desarticulación y desmovilización de los actores sociales relacionados con los sectores populares. Por lo tanto, las tecnologías no sólo deben apoyar las acciones de satisfacción de las demandas sino que también deben ser instrumentos facilitadores del proceso de articulación entre las organizaciones de la sociedad civil y entre estas y las comunidades y entre estas y el Estado. 

 

En tal sentido debe mencionarse la reflexión realizada por Adrián Rosengardt de la ONG Links[3] que señala:

 

....“Resolver problemas vinculados a la nutrición, desempleo y corrupción implica no solo transformar las condiciones socio económicas descriptas en el presente documento, sino también, transformar a las instituciones que actúan en el control y la oferta de servicios de salud, alimentación, programas sociales y administración económica y política, entre otros. Estos son los efectores de las políticas públicas. La inversión en TIC’s en esta área garantizaría calidad de servicio, eficiencia en la prestación, eficacia en el gasto y potenciaría la calidad científica y profesional de cada uno de los sectores mencionados”   .

 

....”Paralelamente el acceso a la tecnología del usuario/ciudadano de los servicios públicos brindaría igualdad de acceso a las prestaciones, mejorar la calidad de vida, etc.....”.

 

Para ello, en términos generales es imprescindible la capacitación tecnológica en todos los niveles de la sociedad, principalmente en las organizaciones sociales o comunitarias y los sectores de bajos recursos, dado que la ausencia de tales capacidades elimina las posibilidades de construir alternativas que posibiliten mejorar las condiciones sociales y humanas existentes. Además, el desarrollo de tales habilidades contribuirá a difundir experiencias similares sobre problemas particulares contribuyendo así a la difusión del conocimiento para la acción individual o colectiva[4].

 

En segundo lugar, es necesario promover el desarrollo de contenidos orientados a fomentar la generación de conocimientos útiles para afrontar los diversos problemas que atraviesan los diversos grupos sociales y regiones del país. Dando prioridad a aquellos contenidos que capaciten a la población en cuestiones como la forma de alimentarse para evitar la desnutrición, la forma de combatir las enfermedades producto de la precaria alimentación, las diferentes instancias de recalificación laboral, las capacidades necesarias para la inserción en el mercado de trabajo, difusión de las diferentes alternativas para la producción y creación de empleo, entre otros temas que impacten positivamente en la sociedad.

 

En tercer lugar, el desarrollo de sistemas electrónicos de información se convierte en una herramienta de relevancia al momento de definir acciones estratégicas orientadas a enfrentar los diferentes problemas que afronta la sociedad. En tal sentido tales sistemas de información no son útiles solamente para definir las acciones de las organizaciones sociales, políticas y económicas sino que son centrales para definir estrategias focalizadas a las particularidades sociales y culturales existentes. Como así también son instrumentos que permiten identificar la efectividad de la acción y los impactos que produce dicha acción en la sociedad. A modo de ejemplo, se puede disponer de un sistema de información que permita hacer un mapa del hambre en el país o especio local definido. Con ese mapa se pueden definir acciones específicas orientadas a alterar las variables causantes de la situación mencionada y finalmente como resultado de la información / acción se produce el impacto que permitirá cambiar la acción o situación.

 

En este tema es importante resaltar que la información sobre la situación del contexto contribuye a mejorar el uso del conocimiento aunque el conocimiento ya exista. Para ser más claro sabemos que hay determinadas organizaciones tanto nacionales como internacionales especializadas en la asistencia alimentaría (para continuar con el ejemplo anterior) o sanitaria, entre otras. En muchos casos dichas organizaciones no logran enfrentar los problemas de forma eficiente, debido a la ausencia de información específica que les permita aplicar de la forma adecuada sus conocimientos. En consecuencia, los sistemas de información son centrales para que en muchos casos el conocimiento transformado en acción esté enriquecido por información y lograr así un impacto social positivo.

 

Además, en cuarto lugar, las TICs pueden ser herramientas movilizadoras de la sociedad, por medio de la difusión y debate sobre temas y acciones que atañen a los intereses individuales y colectivos de los diferentes grupos sociales, como así también, pueden ser instrumentos de concientización sobre la importancia de la acción colectiva.

 

Asimismo, la red Internet puede convertirse en un canal alternativo de expresión, participación y control ciudadano, a partir de la utilización de las tecnologías como herramientas de transparencia de los actos que afecten a la sociedad y de denuncia de los abusos y corrupción del poder político, de las empresas y de las organizaciones sociales que actúen de forma ilícita.

 

Finalmente, la articulación de organizaciones sociales puede ser facilitada por medio de Internet, potenciando así la capacidad de demanda y presión de la sociedad civil como así también optimizando la capacidad de incidencia en el proceso de toma de decisiones. 

 

Ante un sistema en crisis tanto de representación como de desarrollo económico y social, la búsqueda de alternativas que mejoren el contexto vigente es fundamental para iniciar el proceso de cambio social. Para lograrlo es necesario aunar los esfuerzos de los diferentes actores políticos, económicos y sociales comprometidos con un proceso que tenga como principio fundamental la igualdad de oportunidades entre los miembros de la sociedad para construir así una sociedad más justa y democrática. Con ausencia de este compromiso no hay tecnología ni política que contribuya a mejorar la calidad de vida individual o colectiva.

 

En consecuencia es fundamental un programa estratégico y consensuado que articule políticas en TICs en los distintos niveles de gobierno (municipal, provincial, nacional y regional), y para ello es necesario fortalecer a la sociedad civil en su capacidad de incidencia en las decisiones y las políticas.



[2] En el documento se hace énfasis en la Internet. Sin embargo, este documento propondrá un esquema más general siempre y cuando el tipo de análisis lo permita

[3] Respuesta a la encuesta adjunta la presente documento.

[4] Decididamente para crear estas capacidades es necesario atacar el analfabetismo funcional que es la principal barrea para transformar la información en conocimiento.

    

 

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Creado: 04/08/2003
Actualizado: 04/08/2003
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