Proyecto OLISTICA IsTICometros *: Hacia una visión y proceso alternativo.
Presentación del proyecto Documentos y Enlaces 

Profesor Michel J. Menou
Department of Information Science, The City University, London, U.K.
y
Coordinación del proyecto Olistica

RICYT & Observatório das Ciências e das Tecnologias (OCT), Portugal
Seminario sobre Indicadores de la Sociedad de Información y Cultura Científica
Lisboa, 25-27 junio 2001

 

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Resumen

La medición de fenómenos y bienes intangibles está cargada de dificultades materiales y más aún conceptuales. Como la información y las TIC se extienden por gran parte de la sociedad, la disponibilidad de los indicadores válidos se vuelve un problema más complejo.

Los primeros intentos en la escuela de la economía de la información trataron de adaptar las mediciones socioeconómicas existentes a la "nueva" realidad separando las industrias y actividades de la información primarias y secundarias, de aquellas relacionadas con los bienes tangibles. Otros, intentaron medir los flujos de información. Muchos, reunieron una mezcla de indicadores socioeconómicos considerados como los que indican aspectos claves de las transformaciones que tienen lugar o de las características supuestas de la "sociedad de información".

En los últimos años la atención se focalizó en la difusión de las TICs y, en particular, de la Internet, dando luz a una variedad de indicadores o "modelos". Primero, todos se ajustaron al estado y a las tendencias de evolución de la infraestructura, con una definición más o menos completa de la última, p.ej. incluyendo o no los recursos humanos y los stocks de información. En segundo lugar, muchos están también considerando el uso de información, posiblemente incluyendo las circunstancias de ese uso. Nosotros consideramos que esos enfoques están puestos en las TICs mismas, por lo cual esos esfuerzos deberían ser llamados "TICómetros". En realidad, podrían ser llamados "TachTICómetros" ya que ellos se relacionan más con la velocidad relativa de difusión de las TIC a expensas de otros aspectos.

No obstante, la evolución que sufren las sociedades humanas es más compleja y tiene un alcance más grande que sencillamente la disponibilidad y el uso de una batería de tecnologías. Sostenemos que los indicadores TICómetros necesitan ser seleccionados y adaptados en concordancia con la relevancia social de los fenómenos a los que apuntan. La relevancia social en sí mima no se puede abandonar a las preconcepciones de las elites o actores dominantes. Es necesario desarrollar un mecanismo participativo con el propósito de vincular las prioridades de desarrollo de las comunidades a la contribución consiguiente de las TIC, de forma que sean creados los indicadores correspondientes. El mismo mecanismo debería permitir la aplicación simultánea de los indicadores y su confrontación con realidades y cambios percibidos de forma tal que ellos puedan ser perfeccionados o eliminados. Una característica importante de este mecanismo es la apropiación de los indicadores por quienes están experimentando las transformaciones en marcha, como opuesta a la imposición común de indicadores por autoridades intelectuales o sociales. Nosotros llamamos a este esfuerzo "IsTICometros" para el Impacto de las TIC en la sociedad.

Si las TIC revolucionan o no las sociedades, los actores y especialmente las personas que deben disfrutar sus beneficios, deberían tener participación en el proceso de formulación de las política. Por esta razón, ellas necesitan disponer de instrumentos y métodos que les permiten a juzgar lo que está ocurriendo. Ese es el propósito del componente metodológico del proyecto Olistica (http://funredes.org/olistica).

 

1. ¿Quién necesita las"medidas" para la sociedad de información y para qué?

En su esfuerzo pionero para medir la llamada "economía de la información" en los EE.UU., Porat y Rubin (1977) insistieron en la necesidad urgente de llegar a una comprensión justa de la naturaleza de esta economía, cómo opera y afecta a los sectores tradicionales, de manera de disminuir las posibilidades de daños como los que ocurrieron en el caso de la revolución industrial.

Es interesante notar que estos autores no fueron escuchados. Al contrario, el interés de las cuentas nacionales que pudieran reflejar la economía de la información desapareció progresivamente. Hasta cierto punto, la propia la economía de la información también desapareció como sujeto de interés hasta que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs), particularmente la Internet, trajeron consigo la última "revolución".

Las TIC son proclamadas por las industrias que las venden, por los gobiernos que quieren parecer modernos, y por la mayoría de las personas que las utilizan sin realmente reconocer en ellas a la mayor fuerza que transforma la sociedad contemporánea. La propaganda es tan fuerte y extensa que existe la tentación de preguntar, como yo lo hago muy a menudo, si el pensamiento existía antes de la computadora, y si era posible existir sin ella. Por último, la fragilidad de sistemas de computadoras en red plantea serias dudas.

Los ancianos se satisficieron con los buenos presagios de los dioses y con su supuesta bendición atestiguada por los cumplimientos exitosos. Como una vez señaló Paul Valéry, los romanos encontraban ideas más valiosas en los estómagos de sus pollos sacrificados de las que nosotros encontramos en nuestros cálculos. No obstante, en una época dominada por la ciencia y la tecnología, es importante que las políticas y decisiones aparezcan basadas en el razonamiento racional y la ponderación eficaz de todos los factores.

La demanda para, y el uso de, los indicadores de la sociedad de la información proviene en primer lugar del gobierno y el sector de la información. En parte como un ingrediente necesario para la formulación de políticas, pero también en vista de explotar más fácilmente los discursos políticos. Anunciar que "este gobierno ha duplicado el número de los usuarios de la Internet" o "gracias a nuestras políticas, esta nación es la número uno del continente en el uso de la Internet" se tornó muy "moderno". Otros que apuestan a este fenómeno, como organizaciones de la sociedad civil, deberían no estar menos interesados en el uso de los dichos indicadores, pero desde una perspectiva diferente, p.ej. para mostrar la evolución de la brecha digital, o para pedir apoyo. La contribución actual de los indicadores a la formulación de políticas está lejos de establecerse como válida si consideramos las aplicaciones contradictorias que han sido utilizadas (p.ej. un Euro fuerte estimula la economía europea en relación a EE.UU, mientras que aquella queda cada vez más débil cada vez que la economía norteamericana enfrenta problemas), debemos considerar también la falta de significado de estos indicadores, más allá de la ideología y propaganda. Una información muy difundida como "Todas las escuelas están/estarán conectadas a la Internet" puede referirse a una infinita variedad de realidades sin tener una conexión directa con una mejor educación.

Las organizaciones que son las responsables de la promoción o de operar la aplicación de las TIC, son por lo general las interesadas en los datos que se refieren al nivel del uso de las diversas facilidades, el cambio entre esas facilidades, y la calidad o utilidad percibidas del servicio, es decir la satisfacción de los clientes. Las consecuencias del uso de los servicios parecen ser una preocupación más remota. Esto es natural para las organizaciones comerciales como Proveedores del Servicio Internet cuyo volumen de negocios o número de suscriptores es per se una indicación de su resultado positivo. Esto es más dudoso para las aplicaciones intra-organizacionales: la sustitución de centros corporativos de documentos por Intranets, no muestra por sí misma un aumento de su accesibilidad, de su uso o de la relevancia de la información guardada. La sustitución del formato papel por el electrónico puede resultar en más flexibilidad de los archivos, pero generalmente carga al usuario final con las dificultades y los costos de impresión sólo en los casos en los que los comprobantes son necesarios. Los proveedores de servicios de información, o las organizaciones que los apoyan, han estado preocupados por el valor de sus actividades para las comunidades o entidades que sirven, probablemente a causa de su frustración permanente con su imagen. Por esta razón, el programa de investigación sobre el impacto de la información para el desarrollo, promovido por el Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo de Canadá (CIID/IDRC) fue en parte motivado por esta razón (el prefacio de M. B. Stone en Menou 1993, p. x). La difusión más reciente de las TICs parece a haber traído un nuevo credo: las TIC son buenas en sí mismas, ¿cuán buenas son y en qué cosas son mejores?

Los investigadores quizás sean más sinceros en su deseo de acceder a conjuntos pertinentes de datos que puedan describir las características de la revolución que se está dando y así estar en una posición donde se pueda entender, o posiblemente modelizarla. Algunos no vacilan en mostrar a las TIC como la principal energía vital subyacente a todos los modelos de sociedades contemporáneas. Como la investigación científica requiere mucho tiempo y esfuerzo con resultados inciertos, y dichos resultados muchas veces no proveen las respuestas esperadas por las fuerzas socioeconómicas dominantes, no es una sorpresa que hasta ahora la investigación haya sido limitada.

A pesar de sus objetivos y propósitos distintivos, las tres perspectivas enfrentan el mismo desafío. ¿Por cuánto tiempo se puede aplicar el principio militar básico "No comprenda lo que está haciendo pero hágalo rápidamente" podrá producir resultados positivos? El aprendizaje de cómo aprovechar lo mejor posible a las TIC es una preocupación que alcanza a todos los grupos comprometidos con el tema. El Global Knowledge Partnership consideró durante la segunda conferencia sobre Global Knowledge Development (Kuala Lumpar 2000) un programa transversal llamado Learning and Evaluation Action Program (LEAP). La acción para su realización ha sido lenta y limitada pero cada vez aparecen más señales de interés y compromiso. (ver http://www.bellanet.org/LEAP).

 

2. Las medidas disponibles y sus limitaciones

En una evaluación anterior (Menou, 1985) distinguimos entre las mediciones materiales y sociales de la información. Además, sugerimos que la última categoría puede ser dividida entre estudios sectoriales y globales. En el primer grupo, se podrían identificar tópicos distintivos como el tipo de información, las instituciones o servicios, las técnicas de comunicación o mensajes, y la tecnología utilizada. En el segundo grupo, se podrían encontrar en aquel momento cinco tópicos: la producción y el consumo de la información, los canales de información, el impacto sobre el cambio social, implicaciones políticas, e índices. Es necesario ampliar este grupo a una sexta categoría: la economía. Es fascinante notar que los primeros índices, tales como la "Informationalisation index" producido por el Research Institute of Telecommunications and Economics en Japón hace treinta años, eran índices compuestos con la intención de recoger todas las facetas del fenómeno. En comparación a este índice las tentativas más recientes se demuestra bastante reduccionistas.

Las TICs no se pueden reducir a la Internet a pesar del lugar importante que ocupa en los estudios y comentarios. Los servicios de telecomunicaciones, la televisión y la radio, los sistemas de computadoras, forman parte de este escenario así como las tecnologías tradicionales de comunicación están siendo en parte afectadas, o están siendo suplantadas por las TICs, como es el caso del correo postal, periódicos, libros, material impreso, y toda serie de expresiones artísticas y discursivas. El número de visitas al Louvre virtual no tienen ningún tipo de significación social a menos que no se compare con el número de visitas al museo real, y que se conozca y se compare la relación entre estos dos fenómenos. Desafortunadamente, la comunicación no-digital parece ser sistemáticamente dejada de lado. En realidad, el mayor inconveniente en los modelos y "mediciones" actuales es que no se localizan los fenómenos observados en un espacio específico, probablemente suponiendo que existe un "ciberespacio" único. Sin embargo, mientras ese espacio se ocupa por los seres humanos, coexistirá con la esfera de comunicaciones análogas (Menou, 2000).

Tenemos que interactuar con un universo relativamente complicado, que tentativamente se resume en el Gráfico 1 que está debajo. Para observarlo e interpretarlo tenemos, hasta aquí, tres tipos de herramientas: indicadores económicos, especialmente los datos de las cuentas nacionales; indicadores de desarrollo humano y social; y unos pocos indicadores de información y de la infraestructura de las TICs.

Gráfico 1 El universo a considerar

IMPACTO SOCIAL DE LAS TIC

Los indicadores económicos siguen siendo utilizados para mostrar los atributos clave de cada país, aunque no sean los más apropiados para tal uso. Pocos intentos se han hecho para describir indicadores compuestos que representen más exactamente lo que se llamaba, antes de la caída reciente de NASDAQ, "nueva economía". El "Technology project" del Progressive Policy Institute (Instituto de Política Progresiva) de los EE.UU y sus indicadores de la nueva economía son un buen ejemplo de tal esfuerzo (http://www.neweconomyindex.org/). Por otro lado, Schware y sus colegas del Banco Mundial (Schware 1998) combinaron datos sobre el uso de la Internet con los modelos económicos, en búsqueda de apoyar la formulación de políticas. Las diferencias entre la imagen provista por los indicadores macro-económicos y la provista por las mediciones especificas de la información son significativas, pero no son suficientes como para invalidar el uso de las primeras (Borko & Menou 1982), ni tampoco para que puedan compensar las dificultades de la construcción y la credibilidad de las últimas. Sin embargo, es posible construir un sistema ad hoc de indicadores que puede proveer una base mejor sintonizada para el análisis del estatus de la información, como fue hecho a través del Informationalization index (índice de Informacionalización) o el Index of Information Utilization Potential (índice de la Potencia por la Utilización de la Información). El debate entorno de la precisión de las cuentas nacionales en las economías de mercado, versus las economías de planificación centralizada ha desaparecido con estas últimas. No obstante, no se puede olvidar que la mayoría de las mediciones económicas omite todo aquello que no esté relacionado con el rendimiento económico. No hay manera, con las herramientas actuales, de contraponer, por ejemplo, la potencia de salida o su equivalencia en costo por kv/h con el costo de la polución resultante, o el número de kilómetros recorridos por pasajeros en el viaje suburbano para ir al trabajo en relación con el tiempo perdido por cada pasajero.

La tecnología permite, con el tiempo, la producción de datos fácticos que pueden proveer una visión bastante impresionante de algunos asuntos, sin embargo esta visión puede ser algunas veces simplificadora. El Gráfico 2 ofrece una visión de conjunto bastante sugestiva de la llamada brecha digital, a partir del consumo de electricidad que se puede ver por satélite. Si la tontería de algunas políticas puede tomar proporciones intergalácticas, desafortunadamente no existe ningún mecanismo que pueda medirlas

Gráfico 2. Una imagen reconstruida de la brecha digital creado de observaciones nocturnas de la Tierra por NASA

Los indicadores sociales son ingredientes fundamentales para el tipo de análisis que pretendemos elaborar, sin embargo, algunas personas no creen en la calidad de dichos indicadores. Una desventaja mayor de estos índices consiste en que las características consideradas en la mayoría de los análisis pertenecen remotamente al uso de las TIC. Un ejemplo interesante de su aplicación potencial se puede encontrar en el proyecto Social Impact of the Internet (Impacto Social de la Internet) realizado por el Departamento de Sociología de la Universidad de Maryland (www.webuse.umd.edu/sdaweb/). Este proyecto vincula informaciones de un estudio social a partir de datos del uso del Internet acumulados especialmente para ese efecto. Otro estudio promisorio puede ser encontrado en la adaptación de indicadores de la calidad social para medir la sociedad de información propuesto por Berman y Phillips (Berman and Phillips, 2001). Estos autores consideran el input, el proceso, los resultados e impacto de información referente a la seguridad socioeconómica, a la inclusión social, a la cohesión social y a la capacitación a nivel de grandes comunidades, como las naciones, y al nivel de comunidades específicas dentro de cada nación.

Los primeros intentos que tuvieron como eje crear indicadores específicos para la información, ya se citaron anteriormente. Ellos puedan seguir siendo aplicados luego de una revisión de sus contenidos para reflejar la evolución de las TIC. Una herramienta algo semejante fue propuesta por Mansell y Wehn (1998) con su propia marca. Sin embargo, al pretender mostrar una realidad tan compleja como la "sociedad del conocimiento" con solamente 5 parámetros, apenas parece útil para un presentador de noticias en la televisión. La mayor atención ha sido atrapada por el encanto de la propagación de la Internet, por no decir la carrera por estar al frente de los países semejantes. El enfoque se orienta a la infraestructura de las TIC, sin embargo, las preocupaciones por la cuestión de la calidad también están siendo notadas (p.ej. OECD 1998, Press 2000). Un cuadro más diversificado fue construido a través de los indicadores desarrollado por el USAID Leland Initiative (US NAS 1998a). Estos datos permitirían producir algunos análisis más profundos (Dalla 2000), aun si fueran fielmente alienados a los objetivos específicos del programa. Sin embargo, no hay dudas de que el programa influyó en la evolución de los países que les sacaron provecho, parece un poco simplista que esto aconteció solamente a causa de este hecho.

Una investigación más reciente, cuyo resultado es interesante, es la de las series de evaluaciones de E-readiness (capacitación electrónica), apoyados por el programa InfoDev del Banco Mundial. Hasta el momento, existe un esquema publicado bajo la misma etiqueta por el Centro para el Desarrollo Internacional a la Universidad de Harvard (http://www.readinessguide.org). Su arquitectura está basada en 5 puntos: acceso a la red, aprendizaje en red, sociedad en red, economía en red y política de red. A pesar de que parece bastante completo, dicho instrumento está dirigido para medir el grado de preparación de los países preparados para la nueva economía. Bridges (2001) ha promovido un análisis comparativo de los planes y métodos que se ajustan o se puedan usar para evaluar la E-capacitación. Los esfuerzos que están en marcha desde hace unos años, con la meta de desarrollar métodos de evaluación para proyectos específicos de las TICs, tales como telecentros, se están esforzando para escapar del enfoque simplista sobre la infraestructura y el uso, y llegar hasta áreas más remotas donde aparezcan impactos más grandes, pero es probablemente demasiado pronto para prever su éxito. Dentro de estos desarrollos prometedores, se puede aludir a la preparación de una estructura para evaluar el papel de las TIC en el desarrollo, promovido por el Centro de Investigación Internacional para el Desarrollo de Canadá.

La mayoría de esos instrumentos están cargados de un enfoque excesivo, pero no exclusivo, sobre la infraestructura de las TIC. Además, tienen una propensión al desarrollo del comercio electrónico, no tanto como una medida para mejorar el bienestar de los países en vía de desarrollo, sino como una forma de proveer nuevos mercados para los industrializados. Algunos de estos instrumentos intentan enfatizar los efectos sociales y mismo las transformaciones sociales. Sin embargo, las necesidades sociales, especialmente como se perciben por el pueblo, están en la mayoría de los casos ausentes. Si nuestro interés no es el crecimiento del PIB, sino la "Felicidad Bruta Nacional", como afirmamos una vez (Menou 1995), queda mucha distancia por recorrer.

 

3. Restricciones en la dirección de evaluaciones

La película acá es particularmente triste dado que no parece que hayan ocurrido demasiados cambios en los últimos treinta años. Como se señaló en un taller reciente, faltan los ingredientes de base para un trabajo efectivo (US NAS 1998b). En muchas instancias, en parte a causa de las limitaciones ya discutidas, pero también a causa de la falta de métodos comprobados y fiables, y a causa de sus condiciones individuales, los estudios son tan específicos que al comparar sus resultados y, aún más al acumularlos, es apenas factible.

Primero, nos falta una representación general, o una teoría del ciclo de la información y del conocimiento en su totalidad. La mayoría de los conceptos claves son vagos y se usan de una manera inconsistente. Es impresionante, por ejemplo, que a primera vista no se sepa nunca a lo que se refieren los estudios o noticias sobre la Internet.

Segundo, en parte como consecuencia de lo que señalamos en el párrafo anterior, hay escasez de datos, en particular de datos estadísticos. Estos datos, también son de baja relevancia y solidez, y se puede decir que su calidad es dudosa, especialmente cuando se trata de la aplicación de las TICs. Los intentos de introducir actividades y productos no tangibles a las clasificaciones estándares y cuentas nacionales han fallado hasta ahora. En muchas instancias, datos brutos se produjeron por sondeos cuya legitimidad universal es cuestionable. Las TICs en sí agregan una complicación. Es, por ejemplo, casi imposible calcular el número de usuarios individuales de Internet a partir del numero de cuentas Internet, puesto que ellas varían de acuerdo al tiempo y al lugar, de uno a varios cientos (Menou 1999). Además, una cuenta o punto de acceso no siempre significa que está siendo utilizada, como se puede comprobar con el Minitel. Como consecuencia, las comparaciones internacionales son especialmente difíciles. Debemos prestar atención, a demás, al hecho de que las compilaciones de datos son de propiedad privada o bien no disponible libremente, lo que significa que solamente las organizaciones ricas pueden comprarlas.

Un inconveniente más insidioso es la referencia tácita, hecha demasiado a menudo, al modelo del consumo individualista de las sociedades "más avanzadas". No sólo existe actualmente un uso colectivo, pero sería más apropiado o razonable en muchos casos (Menou 2001). Es asombroso oír hablar de la "importancia y urgencia" de IP v6 cuya realización permitirá a las heladeras del Norte conectarse a las órdenes de servicio de venta de los supermercados más cercanos, mientras millones de personas no tienen acceso a un teléfono público. Otro aspecto de la imposición ideológica es la suposición tácita de que las TICS son iguales al progreso por ser nuevas, mientras que intrínsecamente lo bueno solo puede ser considerado "progreso" una vez realizado el balance entre sus aspectos positivos y negativos. La vinculación entre las necesidades actuales y lo que se ofrece por los comercios, es cada vez más tenue; esto se puede atestiguar a través de los teléfonos móviles que permiten a miles de personas que no tienen nada que decir, hacerlo en voz alta en lugares públicos. En general, el hecho de que todos los análisis se realizan dentro del marco de una sola ideología dominante del liberalismo internacional del mercado, permite distorsionar estos análisis. O se sigue usando la vulgata establecida, o estos análisis serán rechazados por los principales grupos de actores.

Las herramientas y los procedimientos para las evaluaciones, además de sus resultados, son dirigidos a los especialistas. El público está solamente expuesto a las interpretaciones hechas por los actores claves de la tecno-estructura o por los medios de comunicación (los cuales están bajo el control directo o indirecto de aquellos). Durante los años ochenta, sin muchas pruebas evidentes, se pretendió que la creación de nuevos empleos a través de las TICs contrarrestaría en gran parte el desempleo. Vimos, sin embargo, crecer una gran oleada de desempleo, lo que se debió evidentemente no sólo a la difusión de las TIC. La misma euforia artificial sobre la creación de puestos en el sector de las TIC se difundió otra vez hace pocos años, cuando las empresas punto com estaban floreciendo, y desapareció aún más rápido cuando estas empresas se tornaron el camino más rápido para las agencias de auxilio de los desempleados. La preocupación por el papel de las TIC creció en muchos sectores, pero con todo, muchas organizaciones de la sociedad civil todavía creen que tienen asuntos más urgentes de los cuales ocuparse frente aquellos vinculados a las TIC. Crear condiciones para una participación popular efectiva en las evaluaciones, no es una tarea fácil. Aún más, por que la novedad relativa de las TIC y su cambio constante, hace difícil para todos los actores y observadores por igual concentrarse sobre los efectos, o indicaciones de un impacto probable, en vez de sobre su uso actual.

Una último inconveniente, también bastante molesto, es el resultado de una búsqueda desesperada del sentido de una causalidad lineal, que explique los resultados de las interacciones sociales más complejas con las reacciones más sencillas, sino simplistas. Por ejemplo, "más capacidad para apoyar comercio electrónico provoca la expansión de las empresas pequeñas y medianas". El sentido común y unos indicios científicos establecen que la mudanza de la situación "A" a la situación "B", que en si son realidades bastante complejas, requiere la interacción de un gran número de factores. De hecho, las preguntas son:

  1. Qué conjunto de que condiciones relacionadas a las TIC tienen mejores posibilidades de provocar la transformación esperada, y
  2. cuáles además son las condiciones necesarias para que el factor de las TICs opere.

Otra expresión común de esta idiosincrasia es el intento de demostrar el efecto de una política o programa en particular, cuando obviamente este último es solamente uno de los factores entre muchos que llevan a la situación observada.

4. Un acercamiento alternativo

Llamamos IsTICometría al conjunto de principios, estándares éticos, normas generales para la organización, construcción y utilización de los esquemas que se ajustan a la evaluación de las consecuencias sociales de la aplicación de las TICs. Este trabajo todavía está en su etapa incipiente, aunque se funda en las lecciones aprendidas en obras realizadas durante muchos años. Dentro esta sección describimos sus principios e intenciones.

Como característica de Olistica (Pimienta, 2001), los IsTICómetros son un herramienta para facilitar el aprendizaje colectivo entre las personas que apuestan al valor social de las TIC, a las políticas relacionadas a ellas, y a su sumisión a las exigencias de un desarrollo humano sostenible y responsable. Mientras que la monitorización de la transformaciones que están aconteciendo, deberían promoverse lo más pronto posible, se necesita más tiempo antes de que los impactos sociales de las TIC se pueden observar y apreciar por los que apuestan a ellas. Más que los logros, por ejemplo un aumento en el número de redes comunitarias, nos parece que lo más que importa es la comprensión del tal proceso y los factores que lo impiden o lo facilitan. El enfoque convencional del rendimiento, los ránkings, la ventaja competitiva, etc. no son parte de nuestros principios de diseño. Las comparaciones se consideran solamente como una facilidad adicional, o mismo como un requisito para señalar las características de una situación en particular. También se usan en una etapa posterior, como argumento para influir en debates políticos, pero estamos en este caso fuera del dominio del análisis.

Un primer grupo de proposiciones de base que subyace los IsTICometros, es que los esquemas para análisis o "mediciones", y los indicadores de la "sociedad de la información" deberían ser transparentes, modulares, flexibles y coherentes. Podrían representar todas las facetas de la sociedad de información o del conocimiento. Deberían ser comprensibles y tener un mismo significado para todos sus beneficiarios. En la práctica, significa que los criterios y "mediciones" o indicadores deben ser convalidados por los representantes de los beneficiarios o los actores. Esta ha sido una característica clave del esquema preliminar para las evaluaciones del impacto de la información elaboradas por el programa de investigación internacional del CIID sobre este asunto (Menou 1993, 2000b), lo cual resultó bastante difícil de llevar a cabo en las circunstancias particulares, pero que se puede considerar como un requisito fundamental. Es impresionante constatar que la mayoría de los indicadores de uso corriente por las políticas económicas o aún sociales, son construcciones artificiales. Nos parece que la esperanza de vida de 30 años no es un dato excitante, mientras que no hay evidencia de que una expectativa de 100 años no es para todo el mundo, pero es un testimonio del "poder de la medicina moderna", lo que en realidad es asunto de interés de un determinado grupo de lobbystas. Los esquemas de evaluación deberían ser flexibles a las adaptaciones relacionadas con las situaciones o preocupaciones particulares, pero deberían preservar tanto su coherencia como su comparabilidad interna a través estas adaptaciones. El proyecto Olistica impone una especial exigencia en cuanto a este punto, ya que sus observaciones e interpretaciones serán realizadas de una manera abierta y participativa dentro de un red descentralizada.

Otro grupo de premisas de base es que los esquemas utilizados para el análisis son nada más que las representaciones e interpretaciones. Ellos pueden ser útiles para echar un vistazo más profundo a los asuntos, formular hipótesis, buscar explicaciones, especialmente las no convencionales. En otras palabras, son una ayuda para la reflexión. Algunos esperarían que sean un incentivo para el "pensamiento paralelo". Pero no son, ni nunca deberían ser, fórmulas mágicas para tomar decisiones. La pasión por "más, más rápido, mejor que los otros" nos lleva a las aberraciones. Se puede prever, por ejemplo, que el 100% de la población tenga una cuenta Internet, lo que pondría a un país o comunidad en una posición insuperable en este aspecto. Pero no es seguro que los niños lo necesiten, ni que muchos adultos en realidad lo quieran. Este objetivo puede ser alcanzado si las organizaciones como el servicio postal a proveyeran una dirección para cada persona. Pero si no existe una evolución paralela de la Red, en la práctica las direcciones serían inutilizables. Cualquier semejanza de lo dicho con la situación actual es pura coincidencia.

Los IsTICometros deberían incluir:

  • Una lista sistemática, aúnque no limitada de antemano, de las necesidades sociales y fenómeno que tengan interacción con las TIC y sus aplicaciones;
  • Una serie de herramientas, criterios, o indicadores, para evaluar el valor social de las TICs;
  • Pautas para el uso de esas herramientas;
  • Normas éticas para el análisis de las políticas y divulgación de los resultados;
  • Compilación de las lecciones aprendidas en el análisis de políticas en TIC y en situaciones específicas;
  • Compilación de las obras y revisiones originales de lo citado anteriormente referente a la evaluación y medición de los efectos sociales de las TICs.

Las premisas mencionadas significan que la construcción de una única herramienta universal no será posible. En todo caso se asume que se pueda empezar con una serie de herramientas simples, o "IsTICometros", que serán experimentados con los temas y lugares en lo que el proyecto Olistica esté envuelto. Estas herramientas fueron definidas teniendo como base las discusiones que ocurrieron durante el proyecto Mistica (http://www.funredes.org/mistica), y posiblemente sean una combinación de:

  • Temas específicos tales como educación, democracia, economía y productividad, lengua y cultura, salud;
  • Temas horizontales tales como genero, población marginalidad, medio ambiente, influencias externas;
  • Países

Cuando fuera apropiado, otras evaluaciones generales serán realizadas como parte del proyecto Olistica, y esquemas de evaluación o indicadores disponibles en otras partes comprobadas, únicamente con propósitos comparativos. Con el tiempo podrán ser realizadas otras adaptaciones ad hoc, con el propósito de ajustar mejor las herramientas a determinados fenómenos sociales relacionados. Por ejemplo, el número de sitios web por cada 1000 habitantes es poco apropiado como medida de producción de contenido en un país con una tasa de analfabetismo del 30%, pero sería interesante usarlo por cada 1000 habitantes de la población alfabetizada. El conjunto de herramientas antes descriptas se complementará con una documentación sistemática a partir de las lecciones aprendidas en su producción y aplicación.

La construcción de los IsTICometros será un proceso colectivo e interactivo durante un largo período. Un esfuerzo inicial será necesario abarcando las siguientes etapas:

  1. Reunir documentación de base (en eejcución)
  2. Elaborar los criterios que reflejen el valor social de las TIC
  3. Analizar los modelos existentes, los esquemas de evaluación y las mediciones
  4. Revisar los tres puntos anteriores de acuerdo con criterios de la visión social
  5. Producir documentos básicos de la IsTICmetría
  6. Diseñar prototipos de los IsTICmetros como se requiere por los casos iniciales
  7. Capacitar observadores y participantes en el uso de los prototipos
  8. Utilizar los prototipos
  9. Analizar el proceso y los resultados
  10. Revisar el material básico de los IsTICmetros y los prototipos

Después de este "empuje" inicial se espera que los distintos grupos de observadores puedan cumplir las siguiente interacciones entre sí mismos, lo que permitiría a la coordinación del proyecto consolidar las experiencias.

Aunque existen muchas referencias sobre la "visión social" de las TICs, su definición es un poco difusa y vaga hasta ahora, al ser aproximadamente equivalente a "útil al público en general". Claramente, cada grupo de las personas involucradas puede presentar su caso como estando de acuerdo con esta visión. Tanto más, en un momento en que la confusión de género se está haciendo una regla y la mentira es la piedra angular de comunicación institucional. Rever este concepto e intentar articularlo de una manera más específica y práctica será claramente el primer reto en la construcción de los IsTICmetros.

Se puede empezar esta obra extrayendo de los documentos sobre políticas y sus comentarios, así como de varios estudios y herramientas de evaluación referentes a las TIC o campos vinculados, como información o innovación, los temas y objetos que señalan beneficios sociales. Esto resultaría en una lista de temas generales que se puede convertir en asuntos específicos referente a ámbitos impacto apropiados. Otra posibilidad, es preguntar a los representantes de varios grupos involucrados cuáles son las características de una sociedad mejor, o qué debería ser o no para que puedan sentirse más acomodos. Una matriz como la que muestra el Gráfico 3 abajo, se puede usar para compilar información que reúnan una variedad de fuentes como documentos, informantes claves, grupos de enfoque o encuestas. Se debe subrayar que, a parte de los métodos empleados para acumular los datos primarios, el contenido de la matriz se deberá convalidar por representantes de todos de los grupos involucrados. En el correr del proceso, la conclusión de cada etapa deberá ser validada de la misma manera. Por otra parte, los criterios usados para formular estas conclusiones, deberían ser validados por los representantes de todos los grupos involucrados.

Figure 3. Matriz de asuntos de impactos a investigar

ÁMBITOS DE IMPACTO

ASUNTOS

PRIORIDADES

efectos positivos esperados de las tic

efectos negativos posibles de

las tic

Vida personal

       

Vida familiar

       

Vida social (restringida)

       

Vida social (en general)

       

Ciudadanía

       

Vida profesional

       

Vida económica

       

Por ejemplo, vulgarmente se sostiene que las TIC, en particular la Internet, son esenciales para el aprendizaje continuo. A propósito, esta noción es una de las más confusas de la era "post-moderna" puesto que el aprendizaje es una parte integral de la vida. Esto testifica la habilidad única de los creadores de marketing y comunicación en convertir el sentido común en "sin sentido". Supongamos que el aprendizaje continuo sea señalado como una gran hazaña. Se puede hacer una lista de cada ámbito del impacto que muestre los asuntos o factores más críticos que impidan el aprendizaje continuo, y/o a la inversa los que facilitan este aprendizaje. A cada asunto identificado se puede asignar un nivel relativo de prioridad, p.ej. es más importante la oferta de programa adecuados que su bajo costo. Luego, se pueden indicar con precisión los efectos positivos/negativos que las TIC pueden tener en relación a esta limitación. Una vez que se ha hecho para todas las características importantes de sociedad, es posible seleccionar las que mejor posibiliten señalizar el papel crítico de las Tics. Entonces, se puede proceder con evaluaciones específicas sobre los aspectos particulares, y/o establecer mecanismos para monitoriarlos con el propósito de verificar si los efectos positivos o negativos que se esperaban ocurrieron en realidad. En esta fase la matriz en Gráfico 3 se puede convertir en la que se muestra en el Gráfico 4.

 

Gráfico 4. Matriz de efectos observados de las TIC.

Ámbitos

Aspectos de asuntos prioritarios

Efectos positivos de las TIC

Efectos negativos de

las TIC

   

Esperados

Observados

Temidos

Observados

Vida personal

         

Vida familiar

         

Vida social (restringida)

         

Vida social (en general)

         

Ciudadanía

         

Vida profesional

         

Vida económica

         

Idealmente, cada línea sería traducida en un par de indicadores que señalarían las evoluciones positivas y negativas. Si, como ocurre a menudo, los indicadores pueden parecer ser muy abstractos o distantes de los fenómenos que se desea mostrar, puede ser suficiente realizar informes cortos que describen los efectos positivos y negativos, y luego comprobar con un grupo de observadores si son percibidos como verdaderos. Una serie de juicios de este tipo durante un período de tiempo, complementado por hechos que los apoyen cuando sea posible, podría proveer un base suficientemente sólida.

El equipo de observadores hará, entonces, un análisis de las matrices y extraerá las conclusiones que considere apropiados. Estos resultados deberán ser organizados y preparados para una presentación efectiva a los representantes de los varios grupos de personas involucrados. Una vez validadas las conclusiones pueden ser consideradas como "definitivas". Sin embargo, nuestro eje no es producir análisis per se, sino producir análisis que puedan ser usados efectivamente por las personas involucradas, más explícitamente por las organizaciones de la sociedad civil, de forma de articular sus posiciones y propuestas para las políticas y el desarrollo socialmente responsable de las TIC. La calidad de estas propuestas y su éxito servirán como criterio para considerar la eficacia de los IsTICmetros.

 

5. A modo de conclusión

La tarea que se presenta por delante es claramente compleja y difícil. Se puede realizar solamente si hay una cooperación efectiva entre todos los involucrados. Olistica, y sus componentes metodológicos es un proyecto cooperativo. A todos aquellos que comparten nuestros intereses y desean contribuir son más que bienbenidos. Más importante que el producto final, nuestro interés está puesto en el proceso de fortalecimiento de la sociedad civil en las discusiones sobre la política de las TIC. Esto es particularmente relevante cuando las fuerzas de la tecno-estructura están imponiendo una propaganda sin precedentes para sustentar sus puntos de vista particulares.

El proceso de fortalecimiento no puede contar solamente con la apropiación de los IsTICometros. En efecto, la observación del proceso de formulación de las políticas, en todos los niveles y de sus resultados, los documentos de políticas muestran que todos luchan con los conceptos básicos y buscan señalización y perspectivas apropiadas. La cantidad de imitaciones, testificada por las fuentes y ejemplos citados, entre los países de la misma legua y, lo peor, del "Norte" por el "Sur" da mucho miedo. La construcción de un recurso abierto de material educativo y de ofertas apropiadas de educación en este ámbito, son necesidades críticas a las cuales desafortunadamente no se presta atención. Podemos preguntarnos si esto es puramente incidental. No obstante, quisiéramos hacer una llamada para la movilización de la pericia y energía disponibles para tratar de llenar esa brecha.

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* Eso es un neologismo creado por Michel Menou y Daniel Pimienta..


Olistica:  Presentación del proyecto | Documentos y Enlaces 
http://www.funredes.org/olistica/documentos/doc2/isticometros.html
Creado: 06/2001
Actualizado: 09/01/2002
Contacto: webolistica@funredes.org