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MISTICA: Sobre cuestiones pedagogicas y algo mas...

From: Alfredo Aguirre ([email protected])
Date: Fri Nov 03 2000 - 13:17:58 AST


INVESTIGACIONES PEDAG�GICAS

Ya cabalmente persuadido que "todo escrito es autobiogr�fico", se me hace
que ni sobre el tema que me apresto a desarrollar, ni sobre cualquier otro
que uno se atreva a manifestar, uno puede soslayar el plexo de vivencias,
estudios e investigaciones desplegadas a lo largo de nuestras respectivas e
irrepetibles par�bolas vitales.
En los d�as que corren, estibadas en nuestra bodega de conocimientos, las
ultimas nociones sobre investigaciones cerebrales, y con la vivencia previa
de lo que implica el concepto inform�tico de "upgrade"( actualizaci�n),
podemos reflexionar, sentir, percibir e intuir, como venimos siendo docentes
y/o docendos, desde el mism�simo seno materno.
A partir del instante de la concepci�n, venimos acumulando un patrimonio de
nociones que es acumulativo y a su vez modificable por la sucesiva
incorporaci�n de nociones de nuestra propia existencia. Todo esta almacenado
en nuestro cerebro y sujeto a "upgrade", con las informaciones que vamos
recolectando consciente e inconscientemente a lo largo del camino.
De los p�rrafos previos, puede colegirse, que adscribo a la sentencia
 latina" Omnia docet"( Todo ense�a), que incorpor� a mi bodega de nociones,
all� por fines de 1975, desempe�ando funciones acad�micas en la Universidad
Nacional de La Pampa, en el interior de mi Argentina.
Vino entonces a mis manos, un documento de las Jornadas de Verano, de 1965,
de la universidad Nacional de C�rdoba, la m�s antigua de mi pa�s, con esa
sentencia.
Navegando por el ciberespacio, en procura de informaci�n del pensador
mallorqu�n Ram�n Lull( cuasi patrono de la inform�tica), me encontr�
azarosamente, con otro catal�n, pero contempor�neo, Alfons Cornella, quien
orienta el proyecto Infonom�a ( entendida como la disciplina que estudia la
gesti�n de la informaci�n en las organizaciones). De la constante producci�n
de Cornellas, he tomado la noci�n del aprendizaje como "intercambios de
estimulo de conocimientos". Y creo que la combinaci�n de esta noci�n con el
"Omnia docet", puede brindarnos resultados muy fecundos.
Confieso abrevar en el tema educativo, de tres pensadores argentinos:
Benjam�n Zubiaur, Sa�l Taborda y Prospero Allemandri.
Como en ning�n orden de la vida, tampoco hay asepsia ideol�gica en los temas
educativos. Por eso me adelanto a declarar que los principios sobre los que
baso mis desarrollos, est�n cercanos a los del espa�ol Donoso Cortes, a la
noci�n jungiana de "individuaci�n", o al personalismo de Mounier y tal vez
Maritain. Ello fue traducido en Argentina, cuando en el mensaje presidencial
de clausura al Primer congreso Nacional de Filosof�a de 1949 , como " el
ascenso de las individualidades concientes", noci�n esta emparentada con la
de "pleno desarrollo de la personalidad".
La noci�n de persona, que subyace a mi desarrollo, es la de: personas que
estamos siendo, animales l�gicos, que nos comunicamos cooperativa y/o
conflictivamente, para satisfacer nuestras necesidades, desde nuestras
respectivas plataformas u horizontes geoculturales

Desde esa noci�n escalo a un escenario de sociedad, caracterizado por la
participaci�n, la creatividad y la descentralizaci�n (entendida como
desconcentraci�n f�sica).
La actual configuraci�n de poderes p�blicos de la Argentina, caracterizada
por un sistema representativo, con varios partidos pol�ticos, con democracia
interna de ellos y con participaci�n legislada de mujeres; con divisi�n
cuatripartita de poderes y con autonom�as provinciales( estaduales),
municipales y universitarias, es el soporte institucional para encauzar las
necesidades de las personas.
La cotidianidad de las personas, contenidas en sus respectivos grupos
familiares, a su vez se desliza por la rica urdimbre de las instituciones de
bien publico(que me adelanto a manifestar que tiene matices conceptuales
diferentes con lo que ahora se conoce como ONGs). De esas entidades de bien
publico, destaco a las mutuales( que est�n motorizadas por el principio de
los "socorros mutuos"), los clubes deportivos( que est�n motorizadas por el
principio de Pierre de Coubertin del "juego limpio"), de las cooperativas
( que est�n motorizadas por el principio de la "cooperaci�n libre) y por los
boys scouts o exploradores( motorizados por el principio de Baden Powell
del "siempre listos").
La realidad de los barrios de las grande metr�polis, de los asentamentos
medianos y peque�os y de las comarcas rurales, es ilustrativa de c�mo las
personalidades despliegan sus cotidianidades en el seno de estas
instituciones. El Municipio aparece como el vinculo m�s directos entre las
personas, las entidades de bien publico y la configuraci�n de poderes
p�blicos. Y adem�s del municipio cobra especial relevancia otra instituci�n
publica o semi publica: las escuelas primarias y medias. Y all� se destaca
una instituci�n de bien publico la "cooperadora escolar", que es un vivo
vaso comunicante entre las instituciones educativas y las personas, con la
cuota de cooperaci�n y conflicto insita en toda comunicaci�n humana.
Esa descripci�n a vuelapluma del plexo de poderes p�blicos e instituciones
de bien publico en que discurren las existencias personales( obviamente
referida a mi Argentina y recordando el "describe tu aldea y ser�s
universal"), me demuestra que hay espacios alternativos a la disyuntiva
Escuela publica y Mercado, o ense�anza privada.
Soy de los que entienden que una sociedad, que se quiere signada por la
diversidad, debe dar cabida a una amplia y creciente gama de posibilidades
que contemple la educaci�n publica, que contemple a los mecanismos de
mercado y que admita que lo "comunitario" es algo distinto de lo estatal y
de lo lucrativo. Va de suyo que tambi�n hay posibilidades para las misturas
de esas tres variantes. Adem�s con ello no hago m�s que reflejar una
realidad, que no suele ser captada desde consideraciones de gabinete, muchas
veces neutralizadas por lechos de Procusto conceptuales.
Resulta claro, que todas estas ideas, as� como las realidades donde ellas se
vienen plasmando, eran previas a la irrupci�n reciente de las tecnolog�as de
la informaci�n y la comunicaci�n( en adelante TICs), hoy d�a emblematizadas
por Internet.
Lo que vamos procesando de esta traum�tica irrupci�n, nos esta conminando a
reelaborar todas las practicas y formas institucionales, conque ven�amos
procesando nuestras cotidianidades.
Parecer�a que deber�amos navegar por un oc�ano caracterizado por la
diversidad, por la complejidad, por la incertidumbre y por la
contradicci�n.
De all� a colegir el rol vigente de la funci�n educativa y la necesidad de
"reinventar" las formas institucionales educativas.
Es por ello, que vivenciando intensamente esta cuesti�n de las TICs, hace
un tiempo me he empezado a preguntar por una "nueva Educaci�n" e intentar
plasmar algo as� como una versi�n personal de una "nueva escuela".
A ello me han estimulado, desaf�os concretos, como viene siendo desde fines
de 1996, mi participaci�n en el Proyecto "Universidad Virtual
Latinoamericana", al que pude aportar un esbozo de universidad virtual
alternativa y comunitaria, que imaginamos para una mediana poblaci�n del
interior de mi pa�s, que se llama Realic�.
Estos requerimientos concretos, estimularon mis b�squedas de antecedentes y
mis remembranzas de experiencias como estudiante y como docente. As� fui
pasando revista a mis vivencias educativas, as� como de las disciplinas y de
los docentes que influyeron en mi formaci�n.
Todo ello iba reafirmando la validez de la sentencia: "Omnia docet"( Todo
ense�a).
Va de suyo que las TICs, no han sido algo espont�neo, sino el fruto de un
largo proceso colectivo acumulativo, azuzado por el curso de la "guerra
Fr�a". Es as� como en el �mbito educacional, las TICs, potencian
conceptos, previamente formulados como "educaci�n permanente " educaci�n
personalizada", "educaci�n a t�rmino", "educaci�n a distancia".
Tambi�n las TICs, con el marbete de autoaprendizaje, "redescubren" la
posibilidad del autodidactismo. Asimismo tambi�n potencian las posibilidades
educativas de la radiodifusi�n( en todas sus frecuencias y modalidades), el
cinemat�grafo y la televisi�n.
Ello me lleva a concebir, un concepto mas lato de las TICs, que incluyen a
las bibliotecas populares, las escolares, as� como a los archivos y museos.
La conclusi�n sigue siendo "Omnia docet"
La reconceptualizaci�n que implica la irrupci�n de las Tics, lleva a
nociones de persona como la de " obtener, conservar y elaborar informaci�n
para manipular, preventiva y previsoramente el entorno", noci�n esta que
hemos recogido de alguien que la lanzo al ciberespacio.
Y nociones como estas tienen necesariamente efectos sobre el quehacer
educativo.
Por aproximaciones sucesivas, podr�amos arriesgarnos a sostener que todo
proceso educativo, necesariamente permanente y personalizado, tendr�a a
entrenar la inteligencia, la memoria y la voluntad de cada persona.
Me parece sujeto a estudio o reestudio, cuales son los est�mulos mas
adecuados para entrenar esas inteligencias, esas memorias y esas
voluntades.
Tenemos a nuestra disposici�n crecientes vol�menes de informaci�n, hoy
medidos en exhabites. Estamos antes riesgos ciertos de "infoxicaci�n". Ello
esta incitando a desarrollar m�todos o caminos de captaci�n selectiva de
entre esa marea informativa, y no pareciera haber recetas generalizadas al
respecto.
Ello no obsta, para que a t�tulo de ensayo y error vayamos, intentado
dise�os para seleccionar informaci�n y irla elaborando como conocimiento.
Tal vez, uno de los componentes de ese desaf�o, es la institucionalizaci�n
de esa "reinvenci�n Educativa". No debe soslayarse la existencia de
instituciones educativas, que son pre - TICS, y que han decantado
mentalidades, decantadas en estructuras burocratizadas, que supieron
neutralizar en t�rminos educativos a la radiodifusi�n, al cinemat�grafo y a
la televisi�n.
Sin soslayar actitudes como el movimiento de "desescolarizaci�n", que tiene
cierta envergadura en los Estados Unidos, se nos ocurre que las estructuras
educativas pre - TICS, seguir�n teniendo vigencia en el mediano plazo.
No me animo a formular escenarios de largo plazo al respecto.
De mis vivencias TICs, uno de los colorarios que extraigo es que se puede
vivir sin ellas y por ende que uno puede educarse prescindiendo de ellas
como herramienta, pero no creo que se pueda prescindir de los conceptos que
se vienen reelaborando o creando desde su reitero abrupta irrupci�n. Una
vez mas, las sentencias cl�sicas, confirman su vigencia: "In m�dium
 veritas". Es decir pareciera que habr�a que guardar un equilibrio armonioso
entre todas las fuentes de educaci�n disponibles.
Resulta obvio, es que lo determinante ser� la circunstancia espacio
temporal, de cada persona, a estos efectos considerada como una suerte de
docente/docendo, en cambiantes proporciones.
Para transitar los caminos porvenir, uno puede desandar su propio camino.
En mi caso fui alfabetizado por mi madre. Se cultivaron mis sentimientos
patri�ticos en la escuela primaria.
El atletismo y la n�utica, recibidos en la secundaria, dieron soporte a mis
actividades acad�micas universitarias, all� donde recib� el impacto de la
Antropolog�a Social y Cultural y los estudios sobre Finanzas P�blicas. El
coronamiento de mi instrucci�n formal, fueron los fundamentos y metodolog�as
de la investigaci�n cient�fica, que recib� en mis estudios de postgrado.
Desde all� el estudio, el trabajo administrativo, la docencia, y la
investigaci�n, forman parte de mis vivencias cotidianas que retroalimentan
esos estudios e investigaciones.
De todos modos, el apuntar alguna disciplina o actividad que uno considera
relevante en su formaci�n, colisiona con el "omnia docet". En la realidad,
para fraseando a Adler "el hombre sabe mas de lo que comprende", y con ello
quiero apuntar que hay un c�mulo de saberes y vivencias certificadas y no
certificados que van conformando nuestros bagaje de conocimientos. A veces
afinando el an�lisis cada uno, escrutando su propia trayectoria puede llegar
a arriesgarse a vislumbrar algunos saberes totalizadores y ese es el sentido
que haya consignado unas pocas disciplinas. Sea pues esta una invitaci�n a
bucear en sus propias trayectorias
Dec�a mas adelante, que hace tiempo vengo mascullando la imagen de "mi
escuela".
Mis intensas vivencias deportivas, me hacen compartir aquello que "el
deporte es escuela de vida". Pero profundizando un poco, descubr� el valor
did�ctico del juego, considerado el deporte juego sujeto a reglas. Y all�
encontr� las aptitudes de ciertos juegos de sal�n para desarrollar la
capacidad de calculo y de razonamiento. Por eso en "mi escuela", se habr�a
de ense�ar billar, bridge y ajedrez.
De lo que ahora se conoce como "eductaiment", tuve un anticipo hace dos
d�cadas.
En una poblaci�n de mi pa�s, denominada Trenque Lauquen, escuchaba a un
amigo quejarse porque los ni�os, hab�an dejado de practicar los deportes
cl�sicos, muy entretenidos en unos jueguitos electr�nicos que hab�an dejado
en un centro recreativo como prueba.
Me puse a observar a esos ni�os, y desde entonces tuve la percepci�n de que
ello era algo �til. Luego ir�a aprendiendo que estos chicos se estaban
alfabetizando algor�tmicamente sin percatarse de ello. No se daban cuenta
que estaban desarrollando aquellos ejercicios matem�ticos que les hubieran
resultado hasta traum�ticos, si los hubieran tenido que hacer como tarea
escolar con los m�todos tradicionales.
Esta "aculturaci�n" algor�tmica, es la que hoy genera tensiones
particularmente en los pa�ses que se han incorporado luego a la cuesti�n de
la teleinform�tica.
Estas tensiones son generacionales, atento todav�a las generaciones
directivas formadas no algor�tmicamente, est�n conduciendo a las
generaciones que se algoritmizaron l�dicamente.
Y si bien lo algor�tmico es el insumo de las TICS, no es exclusivo de esas
actividades.
La algoritmizaci�n no teleinform�tica es una posibilidad, como lo
evidencian algunos pueblos de Oriente, por ejemplo la India.
Es por ello que podr�amos sumar la teleinform�tica a "nuestra escuela",
junto al bridge, el billar y el ajedrez.
Puestos a sumar ingredientes, todos en el mismo pie de relevancia,
incorporar�a los relatos de los ancianos, y las visitas guiadas
interactivas a archivos, museos, y a eventos art�sticos y/o deportivos, as�
como el excursionismo y los campamentos programados.
"Omnia docet".
Cierto es que cada persona interesada, puede dise�ar "su" propia versi�n de
esquema educativo.
Quedar�an por definir la forma de acreditaci�n de esos saberes, tarea por
dem�s compleja para los conocimientos altamente diferenciados y sensibles,
como por ejemplo las que hacen a las artes y ciencias de la salud.
Tal vez, en funci�n de la educaci�n permanente y especializada, haya que
seguir pensando en borrar las fronteras de las etapas educativas, y
considerarlas como un continuum.
Y el dise�o de formas de acreditaci�n, implica el dise�o de modalidades de
evaluaci�n, las cuales tendr�an que tener alg�n grado de ingerencia por
parte de los poderes p�blicos, atento a su misi�n de organizar, encuadrar o
regular la convivencia entre las personas.
Como se podr� apreciar, desarrollos como estos, son necesariamente de final
abierto, una conslusi�n seria la de invitar a seguir pensando en como seguir
procesando esta insoslayable problem�tica.

Buenos Aires viernes, 03 de noviembre de 2000

Alfredo Armando Aguirre



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