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MISTICA: UTOPISTA: Macrothesaurus de utopias

From: choloar ([email protected])
Date: Thu May 29 2003 - 04:08:16 AST


   MACROTHESAURUS DE UTOP�AS EN EL CONO SUR DE LA AM�RICA PROFUNDA
Alfredo Armando AGUIRRE,
http://members.tripod.com/~choloar/choloar.html
* Comunicaci�n efectuada ante El IV Corredor de ias Ideas que tuvo lugar en
Paraguay en Julio de 2201

A mi se me hace que las utop�as hacen a la condici�n humana. Por ello, no me
termina de convencer que ellas sean privativas del occidentalizador logos
griego. Mucho menos me convence que las utop�as hayan finalizado.
Inmersos en una fluencia vital; en un continuum cultural; en un �oc�ano de
campos de energ�a, interactuando aparentemente ca�ticamente�. Ello
circunscrito geogr�ficamente al cono sur de la Am�rica Profunda, percibo que
hay circulando utop�as, por entre nuestras vidas cotidianas.
Bastante antes que las tecnolog�as de la informaci�n y la comunicaci�n
(en adelante TICs) irrumpieran en mi par�bola vital, hab�a incorporado el
concepto de �macrothesaurus�, como herramienta para recuperaci�n de
informaci�n. El mismo me viene resultando muy fecundo, para bucear por
archivos, museos, bibliotecas y otros repositorios de informaci�n que por
doquier est�n a nuestra disposici�n.
En esas fuentes, como en mis prolongadas traves�as por mi pa�s, �ltimamente
extendidas a otros pa�ses de la Cuenca del Plata, me vengo encontrando con
una mir�ada de utop�as. Algunas estan activas. Otras estan latentes. Algunas
estan en el papel. Otras en las costumbres, en los festejos populares. Otras
se han materializado, aunque en algunos casos tan s�lo queden ruinas.
Mas a esta altura de mi par�bola vital he asumido, que � todo lo que existe;
subsiste, preexiste y coexiste�.
Por ello creo que vale la pena intentar esbozar un macrothesaurus de
utopias en el Cono Sur de Am�rica Latina. Intento monogr�fico, pero
sugerente para que si cada uno desde su trayectoria e inserci�n
geocultural, hace su relevamiento, se pueda generar una masa colectiva de un
fecundo potencial sin�rgico.
Dicha fecundidad sin�rgica, que nos ira revelando una diversidad cultural,
desde la que podremos seguir dando respuestas diferenciadas, pero de
congruencia creciente ante la cotidianidad de una mundializaci�n que se nos
ocurre tiene visos de inexorabilidad.
Mas arriba hacia alusi�n a la precedencia en el tiempo del concepto de
macrothesaurus, respecto de la irrupci�n de las TICs. Es casi una
perogrullada sostener que las TICS potencian las utop�as. Algo similar
sucede en t�rminos operativos con, los nuevos paradigmas y metodolog�as que
permiten un �reciclage� o si se quiere restauraci�n de las utop�as.
Incluidos los periodos previos, los procesos de emancipaci�n de nuestros
pa�ses en el siglo XIX y hasta comienzos de la Segunda Guerra Mundial(
aunque este cierre tenga algo de arbitraria), se han caracterizado por una
profusa producci�n intelectual, muchas traducidas en realizaciones
efectivas. Gran parte de esa producci�n, de suyo rica en contenidos, tuvo
poca difusi�n. El empleo creativo de las TICs( jugando aqu� un papel
instrumental muy importante el fotocopiado y el escaneo), es un venero para
la �puesta en valor� de larvadas utop�as.
A continuaci�n esbozaremos �nuestro� listado de utop�as: tan solo
acompa�aremos su enunciado con una breve referencia de sus autores y/ o
contenidos, atento a la brevedad de la presentaci�n.
Derecho De Indias o Indiano: Basado en el Derecho romano, los espa�oles
fueron estableciendo unas reglas de juego muy casu�sticas para el Nuevo
Mundo. Del cotejo entre lo que establec�a esa normativa y los efectos reales
particularmente sobre las poblaciones aut�ctonas, se colige que hubo mucho
de utop�a desvirtuada (Cabe recordar que al inicio de la conquista, ya se
hab�an concebido utop�as como las de �Las Aves�, de Arist�fanes, �La
Republica� de Plat�n, la �Ciudad de Dios�( San Agust�n), �la Ciudad del Sol�
( Campanella), �Nova Atlantis� (Bacon), �Utop�a�( Moro), y algunas otras
como se transcriben en la �Story of utopies� de Lewis Munford.
Fundaciones de ciudades por los colonizadores espa�oles y portugueses: En el
marco de ese Derecho indiano, se fundaban las ciudades con una
circunstanciada normativa, como se constata en los documentos fundacionales
de la ciudad argentina de C�rdoba en 1573, tal cual cita Amilcar Razori,
en su obra �Historia de la ciudad Argentina�, de 1945.
Misiones Jesu�ticas. Este es el caso m�s conocido y estudiado de utop�as
en nuestras latitudes. Y al respecto Razori, hace una recopilaci�n de toda
las fuentes documentales y particularmente de las �Doctrinas� de las
misiones.
Planes de colonizaci�n como el de Indiano y Gastellu,(citado por Biedma en
su obra sobre Carmen del R�o Negro de Patagones, de principios del siglo XX)
, a fines del siglo XVII, este acotado al sur de lo que es hoy Argentina,
testimonia como hasta las postrimer�as de su dominaci�n, los espa�oles
denotaban en medio de practicas que las negaban, la existencia de sociedades
ideales.
Plan Revolucionario de Operaciones de Belgrano y Moreno ( 1810): En 1794,
Manuel Belgrano fue designado al frente del recientemente creado Consulado
de Buenos Aires. German Tjarks ha escrito una Obra, en 1962, sobre � El
consulado de Buenos aires en el R�o de la Plata�, que fue una suerte de
usina de iniciativas, desde donde Belgrano, que a partir de 1810 paso a ser
protagonista del proceso emancipador, desde donde esbozo el conocido como
�Plan revolucionario�, que luego fuera detallado por Mariano Moreno. Ese
Plan abarcaba a toda lo Cuenca del Plata y contemplaba la participaci�n de
Artigas.
Uni�n del Sur entre Buenos Aires y Chile (1810). En simultaneidad con ese
plan los hombres de Buenos aires firmaban con los de Santiago, lo que seria
uno de los primeros documentos que testimonian la vocaci�n integracionista
con que comenzaron los procesos de emancipaci�n. Estaba precedida por los
viajes que se realizaron entre Chile y el R�o de la Plata, testimonios de la
relaci�n que incluso hubo entre las etnias abor�genes de las cuencas del
Plata y del Pac�fico

Propuestas de Artigas con abor�genes, negros y mulatos (1815): Se trato del
Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el fomento de su campa�a
  y seguridad de sus hacendados�, con aspiraciones de constituci�n en el que
se perciben vestigios de las Misiones Jesu�ticas y del �Plan revolucionario
de Operaciones".
Enfiteusis Rivadaviana(1822): Bernardino Rivadavia, controvertido
protagonista de la historia argentina, y egresado de la Escuela de N�utica,
creada por Belgrano desde el Consulado, impulso siendo Ministro del gobierno
de buenos aires, un r�gimen agrario en que la tierra sin dejar de ser
patrimonio estatal, se adjudicaba con prop�sitos de colonizaci�n. Andr�s
Lamas en 1882, se har�a eco de esta medida.
Congreso Anficti�nico( Bol�var, Panam�, 1826). De entre las iniciativas de
integraci�n americana, se destaca esta de Bol�var, que seria en adelanta
considerada como un moj�n, en su momento neutralizada por los hombres que
gobernaban en Buenos aires, a la saz�n en guerra con el Imperio del Brasil.
Republica Riograndense( 1835- 1845): El esp�ritu de la llamada �revoluci�n
farroupilla�, es perceptible para cualquiera que recorra el estado Brasile�o
de R�o Grande do Sul, y es atizado por el Movimiento Tradicionalista
Riograndense que se materializa en innumeras CTG( Centro Tradicionalista
riograndense) diseminados por el territorio de ese estado.
Argir�polis de Sarmiento (1850): Domingo Faustino Sarmiento, mas
controvertido aun que Rivadavia, pero de indiscutible influencia en la vida
no solo argentina, sino americana, fue prol�fico en utop�as. Una de ellas
fue la constituci�n de una federaci�n de estados constituida por Argentina,
Paraguay y Uruguay, cuya ciudad Capital( elemento este necesariamente
asociados a muchas utop�as) habr�a de estar en la isla de Mart�n Garc�a, en
el nacimiento del R�o de la Plata.
Las Bibliotecas Populares argentinas(a partir de 1875): Esta utop�a ha
llegado a nuestros d�as, rondando las 1800 bibliotecas populares dispersas
por todo el territorio y gestionadas por asociaciones civiles sin fines de
lucro. �ltimamente estan vinculadas por Internet.
El Mart�n Fierro de Jos� Hern�ndez, cuya Primera parte fue escrita
parcialmente en Santa ana do Livramento( 1872/1879), �redescubierto� por
Lugones en su conferencia �El payador� de 1913. Carlos Astrada, en 1964,
consider� a la �vuelta� del poema hernandiano como una utop�a que denomin�
�La gauchocracia comunitaria�
La ciudad de La Plata, en la provincia argentina de Buenos Aires (1882).
Pude calific�rsela como la �Brasilia� del siglo XIX. En su dise�o se volc�
todo el imaginario de la dirigencia de la �poca. Lo antedicho constituye una
invitaci�n a visitarla, y esa visita debe incluir sus instalaciones
portuarias.
La novela �Guerra Gaucha, de Leopoldo Lugones( 1905), quien a juicio del
fil�sofo Nimio de Anquim en 1966, constituye el poema nacional argentino
Las utop�as �privadas�
Tal vez este apartado, sugiera alguna l�nea de investigaci�n acad�mica. Se
trata de acciones humanas, la mayor�a generadas en la �belle epoque�, donde
se mezclaba el pionerismo, la especulaci�n inmobiliaria, la filantrop�a y
muchas de ellas terminaron en fracasos y en explotaci�n. Hasta hubo casos de
socialismo ut�pico como el intentado por el salte�o( de Uruguay) Horacio
Quiroga. Ingenios como el de Las Palmas del Chaco Austral( circa 1885).
  Al solo titulo de ejemplo cito a: Carlos Casado (Paraguay y Santa Fe
argentina), Piria( Piri�polis), Anzoategui( en R�o Colorado, Argentina). El
literato espa�ol Vicente Blasco Ib��ez( colonizador en el R�o Negro
argentino), Roger Balet, fil�ntropo donador de escuelas en el R�o de la
Plata. Emporios como el de Stroeder, Mulhall, en el sur de la Provincia
argentina de Buenos Aires, con puertos incluidos como el montado por
Campomar en Juan Lacaze( Uruguay). Nicol�s Mihanovich y la navegaci�n en la
cuenca del Plata. much�simo antes que la Hidrov�a C�spedes- Nueva Palmira.
Hubo tiempo donde la navegaci�n a vapor y los ferrocarriles, sin la
traum�tica irrupci�n del automotor se vinculaban en los puertos, por all�
andaban los pioneros fundado pueblos, promoviendo colonizaciones agr�colas y
participando de estas actividades. As�, la l�nea f�rrea de Arrecifes a San
Pedro( Ferrocarriles Depetris), que los grandes monopolios ferroviarios no
permitieron que funcionara estando totalmente habilitada. As�, Carlos
Beguerie que fundo un pueblo, con su propio nombre con una urbanizaci�n de
avanzada, donde se bifurcaba el ferrocarril Provincial de la Provincia de
Buenos aires entre 1907 y 1914.La lista esta abierta...
El canal del norte en la Provincia de Buenos Aires(1904).Formaban parte de
los canales de navegaci�n interior neutralizador por los por entonces
interese ferroviarios. Fue dise�ado por ingenieros del gobierno provincial.
En su momento de apogeo llegaron a trabajar cinco mil hombres. Se hizo a
pico y pala y nunca fue habitado. La Ley de Fomento de los territorios
Nacionales y Exequiel Ramos Mej�a ( 1908). Su mentor resum�a los ideales
progresistas de la �poca. Estaba muy vinculado por el Perito Moreno., En
1913, publico lo que puede considerarse el primer plan de obras publicas que
se elabor� en el R�o de la Plata.
Las navegaciones del r�os Bermejo y Negro (argentino). Estos servicios de
navegaci�n fluvial de fomento estatal se prestaron hasta la d�cada del
cuarenta. As� como los intereses ferroviarios neutralizaron a la navegaci�n
de cabotaje mar�timo y fluvial. As� luego fue el papel neutralizador del
complejo caminero automotriz
La Reforma Universitaria de 1918.(Una de las utop�as mas difundidas y que
persiste a nuestros d�as). Reflexiones sobre el Ideal Pol�tico de Am�rica(
Sa�l Taborda, 1918, y su consigna: �Rectificar a Europa�).Taborda fue uno
de los mentores de la Reforma del 18.
La Republica Representativa Municipal, de Alejandro Korn Villafa�e.(
Continuadas por Tomas Diego Bernard (h.).El Federalismo Comunalista de Sa�l
Taborda ( y su �Etnopolitica�).Esta utop�a como la precedente, hac�an
pivotear un modelo societal sobre la base del desarrollo Municipal, Un
prologo de Narciso Binayan de 1937, a obras de Juan �lvarez. Constituye una
cantera de microutop�as argentinas.
La conferencia de Pa�ses del Plata de 1941( antecedente remoto del
MERCOSUR).
Leopoldo Velazco y sus propuestas de Capital de 1942. Alcides Greca y su
propuesta de capital argentina de 1950. Las uniones econ�micas de los 50 (
Argentina con Chile, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Nicaragua). La Republica
de los Ni�os de 1951( La Plata provincia de Buenos Aires, de donde se
inspiro Walt Disney, para su Disneylandia).
La �comunidad organizada� de Per�n. La fundaci�n y construcci�n de Brasilia.
Las propuestas de desconcentraci�n demogr�fica argentina de Dago Holmberg y
Von der Hayde Garrigos( 1971/1972). La Econom�a Domestica( Almanaque del
Ministerio de Agricultura(1924-1954), encomienda de granja, Hogar Rural,
Profesorado de Econom�a Domestica, club de ni�os jardineros).El listado
precedente, enumera los principales componentes de un sistema que merece
an�lisis exhaustivos con miras a su reciclado,
Las micro utop�as argentinas:
Las sociedades de socorros mutuos.( alrededor de seis mil). Las
cooperativas( principio de la cooperaci�n libre, �Progreso Agr�cola de
Pig�e, 1885).(Alrededor de siete mil)
Las cooperadoras escolares. Los clubes sociales y deportivos( principio del
�juego limpio�).( Alrededor de diez mil) Los boys scouts (�principio del
siempre listo�, ideados por Baden Powell, e "importados" por el Perito
Moreno hacia 1908).( alrededor de 800)
Los principios de: �los socorros mutuos�, �la cooperaci�n libre�, �el juego
limpio� y el �siempre listos�, encarnados respectivamente en las
mutualidades, las cooperativas y los boys scouts, o entidades afines como
las cooperadoras de todo tipo o las asociaciones de amigos, animan la vida
de muchas nuestras comarcas y hacen m�s soportables las cotidianidades.
Estas �benem�ritas entidades de bien publico�, que no deber�an confundirse
con el concepto de ONG, arrancan en su mayor�a en esa �belle epoque� a la
que aludimos; contienen la cotidianidad de las mayor�as, proporcionan
cuadros a la dirigencia pol�tica, y especialmente estan generando una
sinergia permanente, en aptitud y capacidad de procesar o metabolizar los
est�mulos que les puedan venir mas all� de sus comarcas barrios o
poblaciones. Esta mir�ada de micro utopias concretas, absorben creativamente
las otras utop�as mayores y se nos hace que no son lo adecuadamente
ponderadas, a la hora de evaluar la capacidad de asimilaci�n, resistencia o
negaci�n de las mayor�as latinoamericanas, frente a los recurrentes intentos
de hegemonizaci�n provenientes de otras latitudes

No he tenido, ni por asomo, la intenci�n de efectuar una enumeraci�n
exhaustiva de utop�as. Tan solo el listado precedente, es una invitaci�n a
que cada uno, si as� lo desea, pueda hacer su propio listado o relevamiento.
Algunos incluso puedan incluir algunas y excluir otras.
A veces se me hace que lo que se conoce como �belle epoque" en el mundo y en
la Cuenca del Plata, fue una �poca propicia para el florecimiento de
utop�as. No obstante me encuentro con utop�as que precedieron esa etapa y
algunas otras, no muchas, que las sucedieron.
� Habr�n tenido algo que ver con ese eclipsamiento circunstancial, las
concepciones del materialismo hist�rico, el psicoan�lisis o las corrientes
existencialistas?
Mas estas utop�as estan activas o latentes en la fluencia vital de nuestros
pa�ses. Quiz�s se hagan m�s n�tidas, si se centra la atenci�n a nivel de
comarcas rurales, de peque�as y medianas poblaciones o de los barrios en las
grandes ciudades y metr�polis. All� se las puede percibir interactuando
fecundamente.
Si la continuidad de lo real, simbolizada en la cinta de Moebius, es algo
que puede verificarse. Si todo lo que existe, como citamos mas arriba,
�preexiste, subsiste o coexiste�. Entonces hay energ�as acumuladas en las
informaciones que animan o animaron esas utop�as, que pueden ser activadas,
con la inteligencia, con la memoria y la voluntad que cada uno est�
dispuesto a aportar. Al respecto, se nos ocurre de alto valor, la noci�n
impl�cita en las tecnolog�as de la comunicaci�n y la informaci�n,
consideradas estas en un espectro de posibilidades que no s�lo incluya a las
computadoras vinculadas m�dem mediante a distintas redes, sino que abarque a
la radiodifusi�n, a la cinematograf�a, a la televisi�n, a la fotograf�a, a
la grabaci�n de sonidos, al esc�ner y a la fotocopiadora.
  Todas estas tecnolog�as interactuando, generan en nuestra manera de ver,
una sinergia sumamente adecuada, para potenciar a las utop�as,
actualizarlas y ponerlas al servicio de la calidad de vida de nuestras
poblaciones, siempre que se respeten puntillosamente sus idiosincrasias, y
se eviten los intentos variopintos de manipulaciones, de antemano condenados
al fracaso.

Mas las utop�as, tienen una restricci�n: lo que se conoce como fen�meno de
la burocratizaci�n. En nuestra opini�n las utop�as y las burocracias son
antag�nicas. Pero las utop�as en acci�n como las burocracias en acci�n, son
respectivamente, personas con actitudes ut�picas y personas con actitudes
burocr�ticas. Pareciera que las relaciones humanas �cara a cara�, aten�an
los riesgos de burocratizaci�n.
Y este no es un problema del continente sino de la aventura humana. Forman
parte de los aspectos contradictorio de la vida, que algunos opinamos que
hay que absorber y procesar y otros que hay que resolver. De todos modos se
trata de apostar por las utop�as concretas; por las que hemos mencionado o
por las que no conocemos; por las viejas, por las nuevas y por las renovadas
utop�as. Ellas ser�n las actitudes desde donde se podr�n procesar los
desaf�os impl�citos en la mundializaci�n.
Desde ellas se podr�n dar respuestas creativas que hagan al constante
perfeccionamiento de la calidad de vida de nuestra gente.
Buenos Aires, marzo de 1001

Alfredo Armando Aguirre
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