Proyecto OLISTICA

Proyecto Observatorio Latinoamericano del Impacto Social de las Tecnologías de la Información y Comunicación en Acción

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Componente: IsTICómetros

 Pistas metodológicas para la medición del impacto social de las TIC: Aplicación en el caso argentino

Parte 2 - Etapa 1: Identificación de las demandas sociales en Argentina: Definición de demandas prioritarias.


Elaborado por:

Lic. Rubén Darío Ibáñez,

 

Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, Asociación Civil Grupo Redes.

 

Buenos Aires, Febrero de 2003

 

1.3 El rol de las TICs en el proceso de satisfacción de la demanda social: Identificación de políticas públicas de TICs que apoyen al desarrollo social

 

En las últimas décadas la importancia del acceso, circulación y uso de la información se ha difundido entre algunos segmentos sociales debido al desarrollo de nuevas tecnologías relacionadas con la información y las comunicaciones. A nivel internacional hay un amplio consenso que se orienta a definir que el uso social, político y económico de las nuevas tecnologías genera cambios positivos en la comunidad, logrando así un mayor nivel de integración, colaboración e interdependencia entre los Estados y sus actores sociales y económicos a escala local, nacional y global.

 

Además, hay un discurso generalizado que sostiene que las TICs pueden ser herramientas para favorecer la igualdad de oportunidades logrando así mejorar el equilibrio social. Por ello, debe fortalecerse la difusión social y la apropiación de las nuevas tecnologías en diferentes ámbitos tales como la educación y la formación, la salud, las áreas sociales en situación de emergencia, el mercado de trabajo, la seguridad y la cultura entre otros ámbitos relacionados con las demandas sociales vigentes.

 

En contraposición al discurso establecido, en los países Latinoamericanos la lenta difusión social de las TICs, ha contribuido a profundizar una creciente desigualdad social, geográfica, cultural, económica y política. Por lo tanto, los aportes que puedan hacer las nuevas tecnologías se enfrenta a legislaciones inadecuadas, marcos regulatorios desiguales, plataformas y redes informáticas con importantes disparidades en su despliegue geográfico y social, bajo nivel de integración de las TICs a las políticas sociales, informatización pública desarticulada, lento desarrollo de contenidos, déficit en la capacitación de los recursos humanos, falta de preparación de las empresas para la incorporación a la economía digital, escasa integración de organizaciones de representación social, entre otros problemas que amplían la división social entre los que acceden a las TICs y a sus potenciales beneficios y los que quedan excluidos.

 

Por su parte, las acciones públicas y privadas de promoción social de las TICs han sido limitadas o han sido funcionales a los intereses económicos o del mercado en general y del sector IT en particular, dando prioridad a líneas de acción orientadas a favorecer el uso económico de las nuevas tecnologías o el consumo de bienes y servicios que brindan las TICs, reproduciendo así el tradicional esquema de exclusión social.

 

Más allá del análisis critico que se puede hacer sobre el uso que se le dan a las TICs, el presente trabajo no pretende definir que las tecnologías no hacen un aporte sustantivo y positivo al desarrollo social. Sin embargo, se pretende alertar en cuanto a que las TICs por si solas no son garantes de la igualdad o equidad social sino que requieren acciones (públicas y privadas) que tengan como objetivo promover la inclusión de los diferentes segmentos de la sociedad y acciones que tengan como principal objetivo resolver las demandas sociales vigentes dentro de los diferentes entornos sociales[1]. El caso argentino es una demostración de ello, debido a que las regiones en situación de emergencia social no tienen las infraestructuras de comunicaciones, de salud, de educación, entre otras en condiciones de afrontar los problemas sociales que se le plantea al mencionado entorno nacional.

 

Asimismo, es claro que las TICs no pueden darle de comer a los niños desnutridos a través del monitor o un sistema operativo. Sin embargo, las TICs son herramientas que pueden contribuir al desarrollo de condiciones básicas y necesarias para resolver los problemas sociales vigentes como por ejemplo el desarrollo de contenidos para la implantación de emprendimientos alimenticios familiares (huertas, granjas, entre otros). Por ello, es necesario ponderar que las TICs cumplen un rol preponderante en el apoyo a la eficiencia de las acciones públicas o privadas que tengan como objetivo superar los problemas sociales que se plantean en los diferentes campos de la sociedad. Como así también, contribuyen de forma positiva a los individuos o grupos sociales que más allá de su situación puedan utilizar las TICs, en general e Internet en particular, para acceder a la información o herramientas existentes con el fin de promover el cambio de su situación actual.

 

En consecuencia, las TICs tienen un importante potencial para apoyar las acciones orientadas a contribuir en la satisfacción de las diferentes demandas sociales, pero debe quedar claro que la difusión de la TICs puede facilitar ciertos procesos sociales pero no provocarlos. Por lo general la pregunta recurrente es ¿De qué forma las TICs pueden ayudar a satisfacer determinadas demandas sociales como la nutrición, el empleo, la salud, la seguridad entre otros temas considerados derechos básicos de todos los ciudadanos?

 

La respuesta puede ser extremadamente compleja. Sin embargo en muchos casos la solución a determinados problemas está relacionada con el acceso a la información sobre las precauciones que deben tomarse para que un problema pueda resolverse o no se torne de gravedad. En tal sentido la relación información / conocimiento o acceso y tipo de uso son las claves para que las TICs se conviertan en herramientas que apoyen el proceso de desarrollo. Además, existen otros casos que el desconocimiento sobre los recursos que contienen las TICs y su capacidad para resolver problemas que aparentan ser insolubles, por ejemplo los recursos informáticos aplicados a la práctica de la medicina, posibilita el acceso a medios de salud que poblaciones aisladas lo ven como posibilidad muy lejana a su contexto geográfico y social.

 

Por supuesto que para poder hacer uso de la información y los recursos informáticos que contribuyan a satisfacer las demandas sociales se necesitan cubrir condiciones básicas indispensables como el despliegue de infraestructuras físicas y tecnológicas[2] que sean resultantes de políticas tecnológicas orientadas a apoyar políticas inclusivas en los campos social, educativo, de salud, entre otros. Además, es necesaria una campaña intensiva de capacitación informática que posibilite el uso y apropiación social de la información y los recursos que ofrecen las TICs. Es por ello que las políticas de difusión social de las tecnologías cumplen un rol fundamental en la formación de una cultura de la información dentro de la sociedad, haciendo visible la necesidad de alcanzar el acceso equitativo a las oportunidades de desarrollo que brindan las TICs.

 

Ante el mencionado contexto debe dejarse en claro que las TICs cumplen un rol destacado en la satisfacción de la demanda social siempre y cuando las políticas públicas de inclusión social o las políticas de difusión de las TICs tengan como prioridad la integración de los sectores excluidos (geográfica, económica o socialmente) o en situación de emergencia social y económica.

 

En Argentina se han desarrollado diversas iniciativas (públicas y privadas)[3] de inclusión digital con diversos niveles de impacto y con diferentes niveles de relacionamiento con las políticas sociales en ejecución. Los principales problemas identificados en las políticas públicas de difusión social de las TICs son: en primer lugar, no se relacionan con las políticas sociales vigentes, en segundo lugar, carecen de coordinación o articulación estratégica entre sí y finalmente en muchos casos son competitivas entre las políticas impulsadas por las diferentes agencias gubernamentales y en otros con las acciones impulsadas por los agentes privados.[4]

 

Ante el último punto mencionado corresponde señalar que hay un amplio consenso sobre la necesidad de organizar estratégicamente la implementación de políticas públicas en el sector TICs y que el Gobierno debe cumplir un rol de articulador entre los diferentes actores sociales y económico. Sin embargo ese consenso tiene diferentes matices relacionados con la forma de instrumentar tal organización estratégica. Las diferencias se relacionan con el lugar que debe ocupar el Gobierno y de los diferentes actores sociales y económicos en dicho proceso, como así también los niveles de desarrollo de mecanismos o procesos que permitan la incidencia, participación y control de las políticas del sector.

 

Actualmente, a partir del impulso del sector privado se ha definido una mesa de planificación estratégica conjunta entre las diferentes dependencias públicas relacionadas con la promoción social, política y económica de las TICs, las cámaras empresariales de los sectores telecomunicaciones, informáticos e ISP (proveedores de servicios de Internet) y ocasionalmente participantes provenientes del sector académico. Ahora bien, dicho ámbito de planificación sobre el proceso de transición nacional hacia la Sociedad de la Información se ha olvidado de un componente central que son las Organizaciones Sociales que representan a la Sociedad Civil, ello lo demuestra los últimos documentos relacionados elaborados por el PSI de Argentina[5].

 

Por lo tanto, es claro que la principal demanda de las organizaciones de representación social y comunitaria, principalmente las vinculadas con la temática, es la incorporación de las ONGs al proceso de debate para la definición de una estrategia nacional en el área.

 

Por otra parte, los problemas identificados sólo se limitan a la política pública pero en el país existen barreras importantes para la integración social y geográfica a la denominada Sociedad de la Información y el Conocimiento. Tales barreras se relacionan con:

 

1.      La dispar distribución geográfica de las infraestructuras de comunicaciones, acentuada en las provincias de menores recursos;

2.      La variación de la estructura de precios de las tarifas de telecomunicaciones y los recursos tecnológicos, agravado por la devaluación monetaria;

3.      Baja o nula inversión en áreas consideradas poco rentables;

4.      Baja conectividad de las unidades educativas y de salud ubicadas en zonas periféricas a los centros urbanos;

5.      Limitada conducta innovadora por parte de las organizaciones sociales y económicas, principalmente las PyMes;

6.      Desconocimiento sobre las potencialidades de Internet, como herramienta del cambio social y económico;

7.      Escaso desarrollo de contendidos de uso social y económico;

8.      Desconocimiento sobre la existencia de aplicaciones de libre disponibilidad funcionales a las necesidades de inclusión digital y a las necesidades económicas, sanitarias y educativas;

9.      Bajo nivel de acceso y uso de Internet, acentuado en los sectores de menores recursos;

10. Marcos regulatorios que benefician a las empresas privadas en su relación con los usuarios y los entes reguladores.

 

Una vez identificados los problemas y las barreas para la difusión social de las TICs, es importante resaltar que tales dificultades no eliminan las posibilidades de implementar una política digital de apoyo a las políticas de inclusión social, sino por el contrario la ejecución de dicha política contribuirá, en parte, a resolver las barreras mencionadas anteriormente.

 

La superación de las mencionadas barreras, según los actores y especialistas entrevistados, se relacionan con la evaluación de alternativas políticas que superen las relaciones asimétricas, generadoras de distorsiones y desigualdades, y que obstaculizan la construcción de un proyecto político social de carácter democrático.

 

Por ello, las barreras pueden superarse desde los actores sociales, políticos y económicos y pueden romperse desde “un nuevo pacto social”. Esto quiere decir que desde los actores existentes en el contexto actual se puede ayudar a limar esas barreras, pero la solución implica alterar el modo en que se interrelacionan tecnología y sociedad para buscar un modelo de interacción más justo y equitativo.

 

Asimismo, los entrevistados han propuesto diferentes acciones orientadas a la eliminación de las barreras existentes. Algunas de ellas son:

 

·        Diseño un nuevo y adecuado marco regulatorio[6] y con políticas decididas de conectividad por parte del Estado.

·        Búsqueda de alternativas tecnológicas que resuelvan los problemas particulares (geográficos y socioeconómicos) desde una perspectiva política y no puramente económica.

·        Acciones contra la “brecha de capacitación” más que de la brecha digital.

·        Articulación de redes sociales y académicas orientadas a sensibilizar, tanto a las organizaciones sociales como políticas, sobre la importancia de las TICs, como así también incidir en la clase dirigente durante el proceso de toma de decisiones.

 

Para finalizar se propondrán un conjunto de políticas de TICs que pueden apoyar una estrategia nacional de integración y desarrollo social y que hagan un aporte sustantivo a la satisfacción de las demandas identificadas en la sección anterior.

 

Asimismo, las propuestas intentarán dar respuesta a los diferentes puntos que caracterizan las demandas sociales en Argentina, sin embargo debe quedar en claro que en algunos de los temas mencionados la participación o contribución de las TICs puede ser mayor que en otros, pero hay un consenso general en la idea que las TICs puede apoyar al proceso de satisfacción de las demandas.

 

Previamente se mencionarán políticas que son de índole general y que se relacionan, directa o indirectamente, con las demandas identificadas. Tales políticas pueden ser prioritarias o secundarias en la definición del rol de las TICs en la construcción de nuevas relaciones sociales.

 

1.      Prioritarias:

·        Definición de una política estratégica nacional de desarrollo de infraestructuras de la información y comunicación que permita el acceso de los sectores sociales y económicos actualmente excluidos, tanto por cuestiones geográficas como económicas.

·        Implantación de un plan nacional de conectividad y desarrollo de contenidos para escuelas, unidades sanitarias, gobiernos locales y otras dependencias públicas de vínculo comunitario.

·        Plan de capacitación informática, formal e informal, acorde a las demandas particulares en las diferentes etapas de la vida social, sectores o clases sociales. Priorizando la capacitación de capacitadores, el uso básico de programas estandarizados, la búsqueda de información útil para las actividades educativas y laborales y el uso de herramientas que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad.

·        Desarrollo de una Política de Estado sobre Sociedad del Conocimiento; esta política debe comprender, en diseño y acción, al fenómeno integralmente. Dicha política, además de su parte declarativa, debe contener las pautas de un Plan Estratégico y Operacional en estos temas, asociado desde su comienzo a presupuestos y mecanismos de ejecución efectivos. El éxito de dicha política requiere del compromiso de la alta conducción del Ejecutivo, así como la creación de un área específica, una Agencia de carácter Federal, con la aprticipación de actores sociales de la Sociedad Civil, el sector académico y el sector privado, que centralice y coordine las acciones iniciales de un programa amplio de Sociedad del conocimiento, para su posterior o paralela ejecución descentralizada.

 

2.      Secundarias:

·        Programa de accesos públicos a las TICs y particularmente a Internet que permita el proceso de apropiación social de las tecnologías y el uso con sentido social y comunitario de las mismas.

·        Promoción de experiencias innovadoras y proyectos piloto relacionados con el desarrollo de aplicaciones de uso social, educativo, sanitario, cultural, económico y político, priorizando los desarrollos de fuente abierta.

 

Las políticas de TICs identificadas para apoyar de forma específica a las políticas sociales de satisfacción de las demandas, son las siguientes:

 

1. Prioritarias:

·        Capacitación en el uso de las tecnologías, como elemento central en el proceso de reconversión de la mano de obra a fin de ampliar las oportunidades de acceso a fuentes de trabajo. Asimismo, posibilita la generación posibilidades de acciones comunitarias y acceso a la información vinculada con los problemas sociales planteados anteriormente.

·        Desarrollar herramientas electrónicas (principalmente de fuente abierta) que faciliten el desarrollo de micro emprendimientos que generen los recursos necesarios para cubrir las necesidades básicas de la población.

·        Promover la formación de redes sociales o comunitarias que involucren a los ciudadanos y organizaciones sociales vinculadas con las temáticas relacionadas con los problemas sociales, a fin de buscar soluciones conjuntas a los diferentes problemas sociales planteados en la primera sección.

·        Utilizar los sistemas electrónicos con el fin de generar una sala de situación sobre los problemas sociales que afectan a las diferentes provincias del país, con el objeto de promover políticas sociales dirigidas a las particularidades de cada comunidad. Esta sala de situación electrónica no solo permitirá conocer las diferentes demandas sociales sino que logrará mayores niveles de eficiencia de los cuestionados programas de asistencia social.

·        Implantación de sistemas electrónicos de consultas médicas en línea que posibiliten la intervención de profesionales en situaciones de emergencia en áreas donde no hay personal capacitado como así también que se posibilite la segunda consulta en caso de duda.

·        Acciones de inclusión digital para micro emprendimientos y organizaciones sociales o comunitarias con el fin de promover el desarrollo económico y la ayuda social de las organizaciones a las diferentes comunidades.

·        Creación de mecanismos accesibles de participación y canales de control ciudadano que promuevan acciones colectivas de denuncia vinculadas con la corrupción pública, abuso de poder de las fuerzas de seguridad, privilegios a individuos, empresas privadas o funcionarios públicos, incompatibilidades en la función pública, mala asignación de planes sociales entre otros actos de violación de los derechos ciudadanos o que afecten a la comunidad. En este tema el accionar de las organizaciones sociales y los medios de comunicación es estratégica para ampliar el control ciudadano. Por lo tanto, se entiende que los mecanismos de control o denuncia debe estar integrado por múltiples actores que puedan ejercer incidencia sobre el sistema judicial como difundir los actos que van en contra de los intereses de la sociedad.

·        Desarrollar y hacer públicos Sistemas de Información que posibiliten el acceso a información específica como tipo y formas de acceso a programas sociales, identificación de beneficiarios de programas especiales, seguimiento de expedientes, historias clínicas, curricula educativa, entre otros, con el fin de facilitar los procesos administrativos para ciudadanos con problemas de movilidad, de control ciudadano y de acceso público a beneficios para comunidades o individuos en situación de emergencia económica y social.

 

2. Secundarias:

·        Asistencia o asesoramiento para búsqueda de información en Internet y en temas vinculados con los problemas particulares de cada comunidad, debido a que puede brindarse información sobre los requerimientos básicos alimenticios en los diferentes niveles de la vida, además la red puede ser una herramienta de uso comunitario orientada a promover acciones cooperativas entre los individuos de una comunidad con el fin de crear huertas y granjas que tengan como fin generar los alimentos básicos de la población, tales acciones requieren de un trabajo activo de las organizaciones de representación social y comunitaria que difundan la información existente en la red y que contribuyen a apoyar la solución de los problemas alimenticios.

·        Promover el desarrollo o desarrollar contenidos vinculados con información sobre nutrición, prevención de la salud, oportunidades laborales, seguridad urbana, capacitación en temas de utilidad comunitaria, entre otros.

·        Inversión en sistemas electrónicos de prevención del delito a efectos de mejorar la eficiencia de las fuerzas de seguridad.

·        Puesta en funcionamiento de mesas de ayuda ciudadana que abarquen tanto el asesoramiento de personas con problemas particulares como la asistencia educativa, entre otros servicios a los que la población de bajos recursos no puede acceder

·         Difusión de experiencias internacionales vinculadas con acciones comunitarias orientadas a satisfacer diferentes problemas sociales.

·        Formación de grupos de intervención digital en zonas marginadas para

1.      Sensibilización a los beneficios directos de usar las TICs

2.      Alfabetización digital

3.      Creación de contenido local explotable (en particular a nivel comercial integrando aplicaciones TICs de comercio electrónico) y en relación con las actividades genuinas de dichas zonas.

·        Evaluación de las necesidades de cada localidad, colectividad, empresa, etc. a incluir en la SI y buscar las soluciones solo a partir de las necesidades.

·         

 

Las políticas particulares identificadas no son acciones que solamente deben intentar cubrir las instituciones gubernamentales sino que deben ser acciones impulsadas por diferentes organizaciones económicas y sociales que intenten aportar a la solución de los problemas que afectan a la sociedad argentina. En consecuencia, las organizaciones deben optimizar el uso de los limitados recursos económicos a partir de la coordinación de acciones entre las organizaciones de la sociedad civil, como así también incidir en las acciones de los organismos gubernamentales, nacionales y locales, que tiene como fin promover la inclusión social.

 

Finalmente, debe ser prioritario el intento de coordinar y articular la acción gubernamental con el accionar de las organizaciones sociales en función de fortalecer los esfuerzos de ayuda social a regiones y sectores sociales en situación de emergencia social y económica.

 



[1] En tal sentido, corresponde destacar el análisis de Daniel Rozengardt que señala “....las TICs tienen un doble carácter, en primer lugar, reproducen el modo de producción, es decir, como elementos productivos, no hacen más que reproducir el sistema de relaciones económicas que existen en la sociedad. Pero desde su utilidad, juegan un carácter superestructural de dinamizador de estructuras sociales, de distribuidor primario de información y de herramienta de actualización y difusión on-line, que no es comparable con ninguna experiencia social anterior....”

[2] La referencia a infraestructuras físicas se relacionan con accesos públicos a los recursos tecnológicos o informatización de las infraestructuras existentes como escuelas, hospitales, camiserías, dependencias municipales, entre otros espacios públicos o privados existentes. Asimismo, la provisión de energía eléctrica u otras fuentes son necesarias para ampliar el alcance de las TICs La infraestructura tecnológica se relaciona con el desarrollo de redes de comunicaciones, computadoras, recursos informáticos, entre otros.

[3] El Programa Nacional para la Sociedad de la Información puede considerarse como el responsable de la difusión social de las TICs en el país, sin embargo se han desarrollado acciones de inclusión digital desde ONGs y empresas que han tenido impactos similares o superiores a los de la política gubernamental, como por ejemplo la Cooperativa Telefónica de Pinamar (Municipio de la Costa Atlántica de la Provincia de Buenos Aires) o la Fundación Equidad.

[4] Ver Informe argentino del Observatorio Latinoamericano y Caribeño del Impacto Social de la TICs (OLISTICA) www.funredes.org/olistica

[5] Ver Documento argentino “Las fronteras de la Sociedad de la Información”, para la Conferencia Interministerial de América Latina y el Caribe preparatoria para la Cumbre Mundial sobre Sociedad de la Información, Bávaro, Febrero de 2003

[6] Que sea resultante de un proceso participativo, transparente consensuado y que represente a todos los sectores involucrados.

    

 

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Creado: 04/08/2003
Actualizado: 04/08/2003
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