Proyecto OLISTICA

Proyecto Observatorio Latinoamericano del Impacto Social de las Tecnologías de la Información y Comunicación en Acción

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Componente: IsTICómetros

 Deconstrucción de las principales metodologías internacionales

Parte 1: Descripción de propuestas metodológicas para la medición de la Sociedad de la Información. Revisión desde la “visión social de las TICs”. Aportes para una propuesta metodológica para la medición del impacto social de las TICs


Elaborado por:

Lic. María Eugenia Fazio y Roxana Goldstein

 

 

Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior, Asociación Civil Grupo Redes.

 

 

Buenos Aires, Febrero de 2003

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El estudio referido anteriormente, refiere una definición de indicadores propuesta por el PNUD/BID[1] en la que se identifican cuatro tipos:

 

ü      Indicadores de Estructura: miden aspectos relacionados con los costos y la utilización de los recursos (disponibilidad de recursos humanos, disponibilidad de recursos de infraestructura, costos de los recursos involucrados).

ü     Indicadores de Proceso: miden aspectos relacionados con las actividades y su eficacia, bajo la perspectiva que tiene la organización para actuar (cantidad de actividades realizadas, calidad de las actividades realizadas, eficiencia de dichas actividades).

ü      Indicadores de Resultado: miden directamente el grado de eficacia de una unidad o el impacto de la población. También sirven para comparar los resultados obtenidos con respecto a los esperados (resultados cuantitativos y cualitativos, impacto en la población satisfacción de la necesidad).

ü      Indicadores Estratégicos: miden aquellas actividades y aspectos estructurales y externos a la propia organización que inciden en la consecución de los resultados de esas actividades (factores del entorno que pueden incidir en los procesos y proyectos, características de la población, problemas y necesidades de la población).

 

La clasificación anterior resulta útil para aventurar qué tipo de indicadores serían los más adecuados para medir las cuestiones vinculadas al impacto social positivo de las TICs. De acuerdo con la definición de la noción de impacto que hemos estado trabajando, es posible identificar que sería necesario definir y vincular indicadores de todos los tipos mencionados, con especial énfasis en los de Proceso y Resultado, para construir un índice que dé cuenta de la relación entre TICs y necesidades sociales.

 

En este sentido, toda la bibliografía sobre el tema revisada  (Manual de Bogotá; Stoll y otros; Daly; Nacional Research Council) coincide en señalar la importancia de captar los procesos a través de los cuales  los cambios sociales se producen, es decir, los aspectos cualitativos vinculados a cómo las TICs impactan en el desarrollo social a través de contribuciones a los logros de desarrollo definidos y, al mismo tiempo, a través del proceso de aprendizaje social y apropiación tecnológica que se produce.

 

El análisis conjunto de los cuatro tipos de indicadores, a través de un índice o un modelo matricial permitiría mantener la mirada centrada en el impacto de las TICs sin perder de vista el contexto, que tiene un rol determinante a la hora de condicionar los posibles impactos sociales de la tecnología en los países en desarrollo (Stoll y otros; 2001)

 

Siguiendo la propuesta metodológica de Itzcovitz; Polcuch y Albornoz (1998) y, tal como fue definida la noción de impacto social positivos de las TICs (Cuadro 1), se pueden identificar tres componentes a ser analizados: a) las TICs; b) las necesidades sociales; c) y los canales de vinculación entre ambas.

 

a)     Las TICs

 

Existen discrepancias a la hora de conceptualizar qué se entiende por TICs, y qué se debe incluir en el estudio de su impacto social en los países en desarrollo.

 

Si bien es cierto que las TICs incluyen a la radio, la televisión, la telefonía y las  tecnologías informáticas, telemáticas y mediáticas [2] (si sólo consideramos las “nuevas TICs”, es decir, las tecnologías electrónicas y digitales de información y comunicación) existe una tendencia a analizar sólo el impacto de la  utilización de Internet como producto de las TICs. Dicha situación se debe a diversas causas:

 

En primer término, el profundo y veloz proceso de confluencia de todas las TICs hacia la consolidación de un sistema tecnológico interrelacionado de comunicación e información que compatibilice las diferentes formas hoy existentes bajo el paradigma digital (es decir, bajo formas digitalizadas de almacenamiento, procesamiento y distribución de información y comunicación).

 

En segundo término, el carácter único y distintivo de la Internet, como producto basado en las TICs, de poder convertir a relativamente bajo costo a los receptores tradicionales en  productores de información.

 

En tercer término, la capacidad de esta tecnología de convertirse en herramienta para el desarrollo si se utiliza y promueve acorde a las necesidades de las sociedades de la región, y se potencia su capacidad de producir cambios organizacionales verdaderamente significativos para impactar en el desarrollo social.

 

Por otro lado, existe cierto consenso generalizado en considerar a la Internet como una red de relaciones humanas para las cuales las computadoras son el instrumento que permite su materialización (Di Maggio, Hargittai y otros; 2001) y (Mistica – Olistica; 2002).  “Las TICs son concebidas como un artefacto cultural y una herramienta simbólica que implican prácticas sociales específicas: incluye no sólo las herramientas tecnológicas rápidamente cambiantes, sino también patrones de comunicación social y fuentes y flujos de datos” (Stoll y otros; 2001).

 

Otro aspecto importante a definir al momento de conceptualizar las TICs es qué tipo de aplicaciones de Internet se van a considerar (sólo e-mail, web pages -generación de contenidos- búsqueda y recuperación de información, e-commerce, intranets, extranets, comunidades virtuales). Esto dependerá de la importancia estratégica de dichas aplicaciones en el contexto analizado, y de su relevancia para el impacto social según el grado de sofisticación y penetración que su uso haya alcanzado en la sociedad estudiada (Daly; 1999).

 

Desde otra perspectiva, es importante tener en cuenta “cómo las políticas, programas y acciones relacionadas con las TICs influyen en los objetivos que una sociedad se propone para un desarrollo humano sostenible” (Mistica - Olistica; 2002). Políticas públicas, programas de agencias internacionales, o acciones de empresas privadas u organizaciones sociales serán el origen de las aplicaciones concretas de TICs que se implementan en una sociedad. Además, también serán elementos condicionantes del impacto social todas las acciones de gobiernos, organizaciones, empresas, instituciones que, sin orientarse directamente a la implementación de aplicaciones concretas de TICs, generen un contexto de desarrollo de las TICs y la sociedad del conocimiento favorables al desarrollo humano sustentable (políticas públicas, acciones de difusión y divulgación de conocimientos, desarrollo del capital humano y organizacional de la sociedad, desarrollo de infraestructura, etc.)

 

b)     Las necesidades sociales

 

A fin de conceptualizar las necesidades sociales es posible tomar como punto de partida la clasificación propuesta por el  PNUD para definir las dimensiones del desarrollo humano y social (Itzcovitz y otros; 1998) y (Estebanez;1997). Sin embargo, para nuestro trabajo futuro se plantea como una cuestión importante la participación activa de la sociedad a la hora de identificar sus demandas y necesidades sociales. Éstas deben surgir de un proceso colaborativo y participativo en el que esté involucrada activamente la sociedad civil, conformando una lista sistemática y dinámica en permanente revisión (Mistica - Olistica; 2002)

 

c)      Canales de vinculación

 

Dado que los indicadores de Impacto social deben dar cuenta de la contribución de las TICs a la mejora de la calidad de vida, debemos determinar cuáles son los canales por los cuales las TICs y sus aplicaciones mejoran la calidad de vida de las personas; quiénes son los agentes de vinculación (organizaciones sociales formales, instituciones sociales) y cómo se produce el impacto. La comprensión de este proceso requiere de un análisis cualitativo que permita captar cómo se produce el impacto y cómo éste es percibido por las personas.

 

En este sentido, resulta interesante la perspectiva de Evaltica (Stoll y otros; 2001), que propone analizar cualitativamente el impacto de la aplicación concreta de TICs en cada uno de los agentes o actores involucrados directamente en su implementación. Por su parte, en el documento “Propuesta metodológica ….” (Itzcovitz; Polcuch y Albornoz; 1998) los autores plantean también la necesidad de realizar “estudios a nivel micro sociológico, al menos en una fase exploratoria, que intente recopilar evidencias para posteriores estudios de mayor complejidad.”

 

La perspectiva de “Internet Counts” (Daly; 1999) y (National Research Council; 1998) propone un enfoque que puede ser útil para captar el impacto social de aplicaciones TICs en contextos en los que su difusión es aún limitada. La idea central es que se parta de un estudio cualitativo del impacto de la aplicación sobre los individuos involucrados, para luego analizar cómo dicho impacto produce nuevos impactos indirectos en las organizaciones, éstas en los sectores económicos y sociales, y finalmente captar cómo dichos impactos influyen sobre los logros o metas de desarrollo social de la sociedad analizada como un todo.

 

Avanzando más en los aspectos metodológicos, la perspectiva propuesta por Eváltica puede ser interesante para captar cualitativamente cómo se producen los impactos sociales en términos de aprendizaje social, apropiación y uso con sentido. Por otro lado, algunas metodologías existentes presentan avances en cuanto a la medición de impactos en los comportamientos individuales y en las firmas, y deben ser objeto de un análisis más profundo para determinar qué elementos pueden ser útiles y tenidos en cuenta a la hora de definir indicadores de impacto social. El Manual de Bogotá también aporta conceptos metodológicos interesantes en tanto se centra en captar los procesos cualitativos y cuantitativos que ocurren dentro de las firmas relacionados con la innovación tecnológica.

 

Retomando la idea central del presente trabajo, el cual se enfoca principalmente en el problema de las TICs y su vinculación con el desarrollo humano, es decir, en el impacto social de las  TICs y, dado que las metodologías de indicadores analizadas parten de una mirada centrada más en el enfoque de la “oferta” - ya sea a la hora de medir e-readiness o e-economy- lo que debemos construir a futuro es un camino de vinculación de las necesidades sociales con la oferta de TICs a partir de una mirada centrada en la “demanda” de soluciones que, con la contribución de las TICs que produzcan impactos sobre las necesidades sociales.

 

La “demanda” de TICs se expresa a nivel individual y organizacional. Muchas de estas demandas quedan captadas a través de los enfoques “de mercado”, que miden la demanda y oferta con valor económico. Muchas de las metodologías existentes encaran este tipo de enfoque. Sin embargo, las demandas sociales suelen expresarse a través de otros canales. Coincidiendo con la “Propuesta metodológica … “ (Itzcovitz; Polcuch y Albornoz; 1998), se puede identificar a las organizaciones de la sociedad civil (ONGs, instituciones, organizaciones informales) como los canales naturales de vinculación de los avances tecnológicos (en este caso las TICs) con la sociedad y sus demandas sociales. Este enfoque aparece poco desarrollado en las metodologías existentes, pero hay una confluencia hacia la idea de ampliar el espectro de organizaciones a investigar en las propuestas metodológicas que intentan medir impacto social de la tecnología, especialmente en entornos de países en desarrollo, dando cuenta de la importancia creciente de las ongs como expresión de la sociedad civil. (Itzcovitz y otros; Estebanez; Nacional Research Council; Daly; Menou).

 

En este sentido, el enfoque propuesto por Daly (1999) surge como un enfoque abarcador que contempla los impactos a nivel individual, organizacional y social en una progresión de impactos directos e indirectos, incluyendo todo tipo de organizaciones en las que los individuos se organizan.

 

Finalmente, el recorrido por diferentes propuestas metodologías presentado en este trabajo ha permitido plantear una serie de cuestiones. En primer lugar, mostrar el amplio panorama de trabajos y esfuerzos que se están realizando en torno al fenómeno de la Sociedad de la Información y Sociedad del Conocimiento.

 

En segundo lugar, pone en evidencia que a pesar de la multiplicidad de enfoques planteados por los diferentes grupos y actores que trabajan sobre el tema, el análisis profundo de los mismos es sumamente necesario y enriquecedor para esclarecer los propios objetivos y objetos de estudio que se propone abordar la “visión social de las TICs”.

 

En tercer lugar, sienta las bases para trabajar la hipótesis de que un futuro índice de impacto social de las TICs deberá estar formado por la medición de fenómenos diversos que permitan realizar cruces con indicadores de contexto. Esta hipótesis incluye la idea de que los fenómenos a medir deberán centrarse en las categorías: TICs, necesidades sociales y canales de vinculación, comprometiendo en esta última la posibilidad de analizar a las ONGs como principales actores de vinculación e interlocutores de las demandas sociales. Asimismo, cada una de estas categorías queda pendiente de discusión y definición conceptual.

 

En cuarto lugar, plantea el punto de partida para la discusión y resolución de otras cuestiones –ya planteadas en muchos de los documentos revisados para este trabajo- vinculadas a lo metodológico, entre ellas el problema de la confiabilidad de las fuentes, la inexistencia de fuentes y de los datos requeridos para iniciar el proceso de construcción de indicadores de impacto social en países desarrollados.

 

Los próximos trabajos vinculados a este proyecto intentarán abordar y avanzar en cada una de las preguntas y dilemas planteados con el objetivo de replantearlos, ampliarlos y someterlos a discusión y hacer efectivo el trabajo colaborativo y participativo que se promueve como “modelo ideal” para el desarrollo de las TICs.



[1] “EL CAPITAL SOCIAL, Hacia la construcción del índice sociedad civil de Argentina”. Edilab Editora, septiembre 1998.

[2] Se sigue aquí la definición operacional de TICs del Informe sobre Desarrollo Humano de Venezuela 2002,  PNUD Venezuela,  disponible

 en: http://www.pnud.org.ve/idhn_2002/idhn_2002.htm.

Definición que se reproduce a continuación: “Las TIC se conciben como el universo de dos conjuntos, representados por las tradicionales Tecnologías de la Comunicación (TC) – constituidas principalmente por la radio, la televisión y la telefonía convencional – y por las Tecnologías de la Información (TI), caracterizadas por la digitalización de las tecnologías de registro de contenidos (informática), de las comunicaciones (telemática) y de las interfases (mediática), lo cual ha sido posible dada la adaptabilidad que ofrece la computación”

 

 

 

 

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Creado: 06/08/2003
Actualizado: 06/08/2003
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