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TRAMA INDIGENA EN LA RED

Informe final

 

LA TRAMA INDIGENA EN LA RED

Reporte final

Responsable: Sebastian Lara - Centro Internacional de Informaci�n y Documentaci�n de los Pueblos Ind�genas (Bolivia)

Septiembre de 2000.

Contenido:

Addendum

En el presente addendum se explica el por que de las limitaciones en el reporte final, adem�s en siguientes l�neas se se�alan los pasos que sigui� la investigaci�n en general.

Como se�alamos en el punto V de la propuesta de investigaci�n los recursos econ�micos limitados han influido en el proceso de la investigaci�n tanto en la recolecci�n de datos como en la elaboraci�n de una propuesta de Clearing house que se ha convertido en "collage" de sitios visitados estructurados para una consulta r�pida.

Sin embargo y pese a estas limitaciones todav�a estamos trabajando en la estructuraci�n de un portal de Internet, que abarque no solo pueblos ind�genas sino que sea extensivo a los derechos humanos en general.

Prop�sitos de la investigaci�n

Esperamos un amplio abanico de datos que nos permitir�an asumir la investigaci�n de la forma planteada, pero el proceso que tuvimos no permiti� ni contar con los datos como esperamos ni con una cantidad representativa que permitiera ese proceso, por lo que tuvimos que usar entrevistas a los encargados de mantener las paginas web y los administradores de sistemas ya las personas encargadas en las organizaciones ind�genas. Las consultas a la organizaciones ind�genas, que son pocas, no han permitido hacer un muestreo amplio que sea contundente a la hora de verificaci�n de las hipotesis. El uso de las entrevistas v�a email, ha sido tambi�n el mecanismo que nos ha permitido resolver la falta de datos.

Esto nos ha llevado a realizar la investigaci�n con datos conseguidos de la red y contrast�ndolos con los responsables ind�genas que participaban de la investigaci�n. Las limitaciones que se muestran en el informe final son parte de estas falencias. Sin embargo creemos que es bastante fidedigna del estado en que se mueve la trama ind�gena en la redes. Los cambios que se dieron en la investigaci�n son: Uso combinado de los datos obtenidos, con el seguimiento y entrevista por email.

La verificaci�n de las hipotesis que propon�amos en base a los �ndices de la sociedad de la informaci�n (parte sustancial que dar�a mas luces sobre las tesis que planteamos) se redujeron a hacer una divisi�n en tres aspectos, "know how" en el uso de correo electr�nico, la navegaci�n por Internet y el dise�o y mantenimiento de las paginas web. software y tejido social.

Lo que se hac�a cada vez mas claro por que los datos que ten�amos era insuficientes. En los dos primeros apartados, la mayor�a de las organizaciones ind�genas depend�an de uno a tres miembros para el uso de correo electr�nico, esta cifra era nula cuando se trata de mantener las web. La participaci�n en el dise�o tenia limitaciones serias. Los dos puntos finales se nota una directa relaci�n de las organizaciones ind�genas que han ido siendo atra�das y metidas en esta din�mica por presiones externas (como generalmente ocurre con la tecnolog�a a nivel global) y el web master en la gran mayor�a de los casos se encuentra en el norte.

El accesos a determinado software no tenia ninguna relaci�n con las necesidades de la organizaci�n y mas bien estaba guiada por una practica "consumista" y en la mayor�a de los casos estaba completamente en manos de los t�cnicos de las casa comerciales que vend�an los equipos, que ofrec�an lo ultimo en sistemas operativos, ocurriendo tanto de lo mismo con respecto al hardware.

Lo mas rese�anble y no es de extra�ar es el uso del correo electr�nico y su interacci�n con la organizaci�n (tejido social) era su uso en dos formas, intensivo cuando hab�an problemas o necesidades a los que hace frente la organizaci�n ind�gena y completamente relajado cuando no. Este hecho variaba de dos a tres correo diarios en �pocas criticas a uno mensual o bimensual cuando no. Este hecho esta en directa relaci�n entre la disponibilidad de tiempo de los "emaileros" (los que sab�an usar el email) de la organizaci�n.

Este punto como se refleja en el reporte es fundamental por que nos permite conocer dos aspectos fundamentales de como el movimiento ind�gena participa de los infointercambios, por una parte la denuncia de atropellos y violaciones a derechos humanos y por otra la b�squeda de informaci�n con preponderancia de b�squeda de apoyos especializados, econ�micos o no. No es suficiente tener un p�gina web, o simplemente esperar y enviar correos, sino que se hace necesaria una mediana estructura que permita a la organizaci�n usar las TI&T.

La forma en que la organizaci�n asume el uso de las TI&T es primero econ�mico, un email tiene precio de llamada local, frente a un fax por ejemplo que puede ser llamada internacional. En segundo lugar se adecuo los tiempos a una comunicaci�n cada vez mas r�pida, que se acelera mucho mas por ejemplo cuando se enfrentan situaciones conflictiva. El hecho de pertenecer a una o varias redes es otro de los mecanismos para facilitar el acceso a la informaci�n, por ejemplo la b�squeda de informaci�n especializada en la red se la puede hacer desde el norte, por las mejores condiciones de la conexi�n y de hecho esta investigaci�n ha sido posible por eso.

Las listas de correo generalmente mantenida desde el norte pocas veces se plantea el uso de protocolos m�nimos como pensar que el Win95 es el b�sico y rtf el formato para los infointercambios. Para una peque�a organizaci�n estar conectada una hora solo bajando correos es una carga bastante pesada. Otro de las importantes limitaciones se da por los tiempos que tarda la organizaci�n en asimilar la cantidad de la informaci�n la mayor�a de las veces no se leen los mensajes o simplemente se leen los que parecen mas interesantes. Finalmente y no menos importante est�n los modismos o/y cierto metalenguaje, que comienza a usarse mas cada d�a, junto con los emoticones.

El hardware y el software, juegan un papel definitivo a la hora de evaluar como se realizan los infointercambios, adem�s de hacer evidente la brecha enorme que se existen entre inforicos e infopobres. Como se�alo l�neas atr�s es evidente que pocas veces las organizaciones discuten el uso de las TI&T en una pol�tica comunicativa hacia adentro, hecho que se realiza sobre la marcha.

Evaluar la influencia de las pol�ticas de cooperaci�n internacional en el acceso, mantenimiento, renovaci�n y problemas de dependencia creados por el uso de las TI&T. Evaluar los cambios y nuevos ajustes entre globalizadores y globalizados, viene dada por la forma en como las organizaciones ind�genas. Esta en directa relaci�n con la anterior, y como las organizaciones ind�genas se insertan al uso de las TI&T. La mayor�a de las veces las organizaciones ind�genas sorprenden a la las agencias de cooperaci�n (AC) con proyectos relacionados con las TI&T, y son pocas las AC que integran el uso de las TI&T en sus diferentes estrategias de cooperaci�n y desarrollo.

No existen pol�ticas especializadas (salvo alguna), desde la AC dirigidas a potenciar la participaci�n en la sociedad de la informaci�n y se continua contemplando la implementaci�n de equipos inform�ticos como no prioritaria frente a otras "necesidades" b�sicas. Esta caracter�stica priva a las organizaciones ind�genas de una posibilidad real para un uso mas extensivo de las TI&T. La mayor�a de las veces se pretende

La agenda ind�gena internacional plantea desde principios de los 90 la necesidad de discutir una pol�tica de comunicaci�n y de participaci�n de las TI&T, no es hasta el a�o de 1998 cuando se realiza el primer taller de periodistas ind�genas, que plantea de forma concreta esa necesidad, y no es hasta este a�o 2000 que reci�n se plantea desde la ONU el seguimiento al taller de periodistas ind�genas, que se realizara en diciembre.

Pese a estas limitaciones la articulaci�n de diferentes redes bajo lo que denominamos TAZ ha sido permanente como se�alamos en el reporte.

Recolecci�n de datos en situ

Esta primera parte de la investigaci�n se encara teniendo en cuenta la propuesta de Indices de la Sociedad de la Informaci�n que se reduce al m�nimo, en dos niveles el de la situaci�n de los pa�ses propuestos y a nivel de las organizaciones ind�genas. Los datos pedidos a las organizaciones ind�genas se hizo bajo las siguientes premisas.

Infraestructura inform�tica:

  • N�mero de ordenadores en la organizaci�n.
  • Cantidad de dinero invertido en software y hardware por organizaci�n.

Infraestructura de la Informaci�n:

  • L�neas telef�nicas por persona/organizaci�n.
  • Tel�fonos m�viles, fax, TV y TV por cable o sat�lite.
  • Coste de la llamada local.

Infraestructura de Internet:

  • Uso educacional y contacto de Internet.
  • N�mero de usuarios con conexi�n a la red.
  • N�mero de horas conexi�n a la red por d�a
    Infraestructura social:
  • Porcentaje de poblaci�n (en la organizaci�n) con estudios secundarios y universitarios.
  • Lectura de peri�dicos y/o de radioemisoras y en que idiomas.

Esta por dem�s decir que estos datos no reflejaron la realidad de como la organizaciones ind�genas, sobretodo de Bolivia y Per�, fundamentalmente por la casi inexistencia de infraestructura propia presentando un uso mas difuso de estas tecnolog�as.

La informaci�n recolectada en esta etapa es insignificante para afrontar la investigaci�n, por lo que se procede a tratar de contrastarla con par�metros nacionales mas o menos en las mismas l�neas. En esta segunda parte se chocan con dos tipos de problemas, la ineficacia de poder recoger esta informaci�n en situ, dando lugar a un cambio de estrategia y volcarnos a conseguir estos datos por medio de la red. Y el segundo la diferencia existente entre los informadores e instituciones que se visitaron, muchas de las cuales desconoc�an que su departamento tuviera algo relacionado con la sociedad de la informaci�n.

Esto nos impulsa a dar el paso de recurrir a los datos de la red autolimitandonos a la micro red de "investigadores" nos permitir�a adem�s conocer si es posible desarrollar esta investigaci�n de forma descentralizada y las condiciones necesarias para este trabajo.

Clearinghouse

Este paso de recurrir a datos disponibles en la red y a entrevistas por correo electr�nico, nos ha permitido tener acceso a unos diferentes tipos de informaci�n que eran afines al proceso de investigaci�n.

Se visitaron (leyeron con detenimiento) por lo menos 10 paginas web por d�a a lo largo de tres meses noviembre 1999, hasta enero de 2000. Este proceso nos permiti� tener por lo menos unas 500 referencias en la red respecto a temas como sociedad de la informaci�n, pueblos ind�genas, telecomunicaciones, tecnolog�as de informaci�n y diferentes proyectos y ONG en relaci�n al tema, esta es tambi�n la forma en la que esta organizada, esta informaci�n.

Infointercambios

A la hora de medir las transferencias de informaci�n recurrimos a tres formas de ver que nos permitieron ver lo cuantitativo y cualitativo de este proceso.

Se hizo una peque�a encuesta que conten�a los siguientes datos:

  • Cantidad de informaci�n enviada por correo electr�nico semanal en KB.
  • Horas de b�squeda de documentaci�n web.
  • Si se participa de uno o mas foros, listas, conferencias virtuales u otros, cualificar en horas.
  • Cuanta de la informaci�n recibida, es realmente valiosa, por correo electr�nico/5k promedio
  • Si la informaci�n recibida es �til y para que?, a nivel local.
  • Situaciones en las que se hace mas uso, b�squeda de informaci�n, boletines u otras de informaci�n, denuncias.
  • Si la organizaci�n tiene dentro de su estructura en el �rea de informaci�n comunicaci�n personal y grado que use las TI&T, y si se tiene pol�ticas hacia el uso de las TI&T a nivel de la organizaci�n.

De esto se desprenden varias de las afirmaciones que se realizan en el reporte.

Otras cosas

La experiencia fue en definitiva interesante, por que por una parte la investigaci�n on line se realizo desde el norte (Pa�s Vasco y Bergen, Noruega), las condiciones de conexi�n son mucho mejores y el acceso mas de 6 horas diarias a la Red no significa mayor problema. Estas mismas condiciones hicieron que el contacto de correos fuera mucho mas r�pido, por ejemplo cinco o seis correos intercambiados por d�a norte norte, contra uno por d�a o cada dos d�as, norte sur

El uso de herramientas de la red, software de correo y navegadores fueron los siguientes:

Internet Search Engines: http://www.internetoracle.com/

Web Ferret: http://www.ferretsoft.com/netferret/products.htm

Pegasus mail 3x.v: http://www.pmail.gen.nz

MNS Hotmail: http://lc5.law5.hotmail.passport.com/cgi-bin/login

Netscape 4.0: http://home.netscape.com/communicator/v4.0/

Explorer 4.0: http://www.microsoft.com/catalog/

INTRODUCCION

La presente investigaci�n es parte de las Aplicaciones Piloto "Yanapanako", resultado de un apasionante y enriquecedor proceso que se desarrolla gracias a la iniciativa y coordinaci�n de MISTICA (http://funredes.org/mistica) el auspicio del CIID (http://www.idrc.ca) y la FPH (http://sente.epfl.ch/fph), quienes tuvieron la feliz iniciativa de acercarse a las posibilidades que brindan y el impacto que generan las tecnolog�as de informaci�n y comunicaci�n en Latinoam�rica y el Caribe.

Esta investigaci�n ha sido dif�cil principalmente por las deficiencias que las organizaciones ind�genas tenemos referentes al acceso a la tecnolog�a, la informaci�n y por las distancias a salvar un proceso de investigaci�n; que se supone parte de los cuerpos especializados en esta tarea como las universidades.

Al tiempo que enfrentamos situaciones comunes en pa�ses como los que tocan esta investigaci�n como problemas t�cnicos dificultando la comunicaci�n y coordinaci�n es esta investigaci�n. Concientes de estas limitaciones asumimos las limitaciones de la presente investigaci�n y creemos firmemente que este es un proceso del cual solo estamos sentado algunas bases.

La propuesta de investigaci�n nos ha permitido coordinar el trabajo en red a la hora de recolectar informaci�n en situ, tarea ya dif�cil, por lo que la investigaci�n se basa en fuentes disponibles en la red. Se�alamos tambi�n una dificultad a�adida y es la de encontrar informaci�n sobre el movimiento ind�gena como parte integrante y diferenciada de los movimientos sociales.

Hacemos una descripci�n detallada de las pol�ticas de telecomunicaciones y propuestas de participaci�n boliviana en la sociedad de la informaci�n, por considerar que es uno de los pa�ses mas rezagados de los tres estudiados y con mayor poblaci�n ind�gena, la descripci�n de Per� y Panam� es menos detalladas por que est�n en mayor medida desarrollando su participaci�n en la sociedad de la informaci�n, finalmente nos detenemos mas en un an�lisis econ�mico de la zona, por considerar esta el centro principal de los posteriores avances sobretodo en las tecnolog�as de la informaci�n y las telecomunicaciones.

PRIMERA PARTE: SOCIEDAD DE LA INFORMACION

La Sociedad de la Informaci�n es termino que se acu�o como respuesta de la Comunidad Europea a la superioridad tecnol�gica estadounidense propuesta en Next Generation Internet Initiative (NGI). Pero tambi�n como Sociedad de la Informaci�n se termina conociendo al conjunto de cambios sociales que se dan debido a la r�pida innovaci�n tecnol�gica.

La sociedad industrial deja paso a un nueva forma de tejido social y junto a otros importantes cambios reflejan una profunda crisis de representatividad, de propuestas y organizaci�n. Esta crisis epistemol�gica actualiza, la necesidad de abrir espacios que permitan proponer, discutir soluciones y asumir en los cuerpos de investigaci�n nociones como ecolog�a, genero (el feminista), etnia, pueblos ind�genas, autonom�a, autodeterminaci�n, centralismo, "sociedad de la informaci�n" y biodiversidad.

"En todo el mundo, las TIC est�n generando una nueva revoluci�n industrial [cibern�tica] tan importante y significativa como las del pasado. Es una revoluci�n basada en la informaci�n, expresi�n en s� misma del conocimiento humano. El progreso tecnol�gico nos permite ahora procesar, almacenar, recuperar y difundir informaci�n en cualquier formato (oral, escrito, visual, sonoro...) sin limitaciones de distancia, tiempo o volumen. Esta revoluci�n a�ade enormes y nuevas capacidades a la inteligencia humana y constituye un recurso que cambiar� la manera de trabajar y vivir en sociedad" As� se refleja estos cambios el Informe Bangeman, que sentaba las bases para el desarrollo de una nueva sociedad que parte de un precedente donde ya se hablaba de la sociedad de la informaci�n y fue presentado en Bruselas en 1993.

Como se entiende la Sociedad de la Informaci�n en los pa�ses desarrollados, fundamentalmente se basa en la dependencia de la tecnolog�a de informaci�n y las telecomunicaciones TI&T, forzando a organismos internacionales a colaborar m�s estrat�gicamente y de forma m�s horizontal, creando opciones m�s relevantes. Esta posibilidad de colaboraci�n y acompa�amiento revolucionar� tambi�n la asistencia internacional y a los agentes sociales que podr�n intercambiar con mas precisi�n y frecuencia sus logros.

Tal vez una de los cambios mas notorios sea el que ha sufrido el contenido, tratamiento, intercambio y difusi�n de la informaci�n pasando a jugar un papel cada vez mas decisivo en la vida econ�mica, pol�tica, social y cultural de cualquier pa�s. Fen�meno que tiene poco que ver con el tama�o, nivel de desarrollo del pa�s o la concepci�n pol�tica de sus gobernantes. Ya sean desarrollados o no, los pa�ses se transforman en sociedades de la informaci�n, es decir la informaci�n es usada para mejorar la competitividad o simplemente conservar posiciones en el mercado mundial. De donde se desprenden algunas caracter�sticas que tiene la actual sociedad de la informaci�n como:

La Informaci�n como recurso econ�mico es una de las tres caracter�sticas de las sociedades de la informaci�n, los agentes econ�micos recurren mas a la informaci�n para acrecentar su competitividad, incrementar su eficacia, en general consumen mas informaci�n.

La informaci�n como un bien de uso social creciente es la segunda caracter�stica, las personas recurren con mayor intensidad a la informaci�n fundamentalmente como consumidor, para conocer sus derechos y tomar decisiones por cuenta propia. De forma paralela como ciudadanos utilizan la informaci�n como medio para ejercer sus derechos y responsabilidades c�vicas, adem�s que los avances en las TI&T hacen posible un cada d�a mayor acceso a la educaci�n y cultura.

Finalmente, la creaci�n de un sector de la informaci�n en la econom�a de estas sociedades, que responde a la demanda generada por medios y servicios de informaci�n. Gran parte de este se sit�a en la infraestructura tecnol�gica, redes de comunicaci�n y computadoras, tambi�n se puede observar a los proveedores de contenido informativo, los creadores de la informaci�n.

Sin embargo traducir o describir de forma cuantitativa las sociedades de la informaci�n resulta complicado, aunque de manera general se defina la "sociedad de la informaci�n como una sociedad en la que la informaci�n se utiliza de forma intensiva como parte de la vida econ�mica, pol�tica, social y cultural", no es posible definir ni evaluar el sector de la informaci�n, como saber el papel que esta juega en la econom�a? De Grosso modo se podr�a decir que el sector econ�mico de la informaci�n esta basado en la creaci�n del contenido informativo o la propiedad intelectual (otro de los puntos sensibles), las que proporcionan equipos y las que producen el software. El problema principal radica en la intangibilidad de la informaci�n que como bien no se pierde cuando se consume con lo que complica los esquemas de los economistas. Otro puede ser el elevado costo de producci�n y el bajo costo de reproducci�n.

Por utilidad para el presente estudio se har� una divisi�n en sectores distintos como: los contenidos, la transmisi�n y su tratamiento. Tambi�n una relaci�n tecnocibern�tica ofrecer� a los movimientos ambientalistas europeos y la asistencia internacional ha obtener un mejor entendimiento de los procesos de deforestaci�n y lograr� el lobby para proteger y monitorear las alternativas.

En el primer sector esta ligado mas fuertemente a la producci�n de bienes de propiedad intelectual, en las que se involucran autores, cineastas, productores de televisi�n, fot�grafos y otras profesiones afines. El segundo sector lo importante es la gesti�n de las redes de transmisi�n y difusi�n, donde se sit�an los operadores de telecomunicaciones, empresas de TV por cable, empresas de telecomunicaci�n por sat�lite y celular y como no la radio y la televisi�n. El �ltimo sector lo dividimos en dos los que fabrican productos electr�nicos (hardware) y los que producen los programas (software).

El grado de competitividad de los pa�ses actualmente esta dado por la disponibilidad de esta tecnolog�a, y es directamente proporcional a la inversi�n estrat�gica en ciencia, tecnolog�a, sistemas de informaci�n y recursos humanos.

Servicio universal vs. acceso universal

Preferirnos denominar Tecnolog�a de Informaci�n y Telecomunicaciones (TI&T) por encontrarlo mas descriptivo, al uso de tecnolog�as de informaci�n y comunicaci�n (TIC). En la expansi�n de la cobertura de servicios nos referimos a dos conceptos: servicio y acceso universal. Por servicio universal entendemos el tener por lo menos una l�nea telef�nica por hogar, mientras que el acceso universal ofrecer�a la posibilidad de contar con una l�nea telef�nica a una distancia razonable del hogar o del lugar de trabajo.

En sus m�s de noventa a�os de construcci�n de tendidos de redes, los pa�ses desarrollados, ya cubren con el servicio telef�nico a la mayor�a de la poblaci�n, con lo que el servicio universal es una realidad, que se combina en la actualidad con ir m�s all� de lograr cobertura total de los servicios de telecomunicaciones, sino facilitar el acceso a las redes de datos y sobre todo a la mayor fuente de informaci�n, la red Internet.

En los pa�ses en desarrollo, por el contrario, una l�nea telef�nica por cada hogar -sobre todo en el �rea rural- no es econ�micamente posible, debido a que a�n no se ha completado la red y resulta dif�cil orientar el crecimiento de las telecomunicaciones b�sicas hacia el concepto de servicio universal, por lo que se promueve el acceso universal.

Las acciones que se est�n efectuando en los pa�ses en desarrollo, en el marco de la aplicaci�n de una pol�tica de acceso universal, responden a una necesidad imperativa de incluir a sus habitantes en el contexto del desarrollo (l�ase mercado) mundial, abatir el aislamiento y propiciar la igualdad de oportunidades con el resto de los pa�ses.

En Latinoam�rica se estima que hay unos 10 millones de usuarios, y el crecimiento en 1997 fue de 250%, considerando el mismo ritmo de crecimiento este a�o 2000 se podr�a pasar de 35 millones de usuarios, siendo Latinoam�rica el �rea con crecimiento mas r�pido en Internet.

BOLIVIA

Para la presente investigaci�n nos interesan recalcar dos aspectos fundamentales en de la realidad boliviana, que son el econ�mico y las propuestas del gobierno para incorporarse a al sociedad de la informaci�n. Bolivia junto a Guatemala son los pa�ses con mayor poblaci�n ind�gena de Abya Yala con cerca de un 70% de la poblaci�n.

El estado actual de la econom�a boliviana se caracteriza por un limitado desarrollo y relativa estabilidad, ya que si bien es posible contar con algunos indicadores que ofrecen signos alentadores por el otro lado tambi�n existen indicios de fragilidad que advierten sobre los riesgos que enfrentan los diversos actores econ�micos y sociales. La pobreza sigue siento una caracter�stica predominante de la vida tanto en las ciudades como en las zonas rurales del pa�s. De acuerdo a estudios realizados sobre el desarrollo humano en Bolivia m�s del 70 % de los 311 municipios con que cuenta el pa�s, se ubican en la parte inferior de la escala del Indice de Desarrollo Humano (IDH), es decir no alcanzan a 0.500.

Por otra parte, con la promulgaci�n de varias leyes en la �ltima d�cada se espera revertir esta tendencia, tratando de hacer menos centralizada la toma de decisiones y dinamizar la econom�a a partir de lo local. De ah� que la Ley de Participaci�n Popular que se promulga en 1994 se constituya en una de las medidas m�s importantes para redistribuir los ingresos nacionales en 311 municipios. Adem�s, con esta medida, se espera que los gobiernos municipales pasen a ser la entidad m�s descentralizada del Estado con autonom�a pol�tica y administrativa y por tanto encargada de coordinar las acciones de la gesti�n del desarrollo del municipio.

A pesar de todo aquello, no hay todav�a muchos indicios de que la pobreza hubiera disminuido como resultado de una mejor distribuci�n del ingreso, aunque a trav�s de las din�micas migratorias hacia las ciudades m�s grandes se plantean algunas mejores oportunidades de empleo, ingresos y consumo.

Hoy las telecomunicaciones pueden convertirse en un instrumento capaz de lograr adem�s de la integraci�n del pa�s con los sectores rurales m�s pobres, permitir la aplicaci�n de programas complementarios de educaci�n, salud, asistencia agr�cola, alimentaria, con directo beneficio de dichos sectores.

La reestructuraci�n de las sociedades actuales en funci�n a la globalizaci�n tienen como motor principal a las telecomunicaciones, es as� que para Bolivia uno de los principales retos de las telecomunicaciones ser� el de lograr a trav�s del acceso, que sean cada vez m�s los bolivianos que integren la sociedad de la informaci�n.

El acceso universal en Bolivia constituye uno de los principales retos para la Superintendencia de Telecomunicaciones (SITTEL), aunque en el marco regulatorio se establecen obligaciones para los operadores, en la satisfacci�n de la demanda de l�neas telef�nicas del �rea urbana y cobertura telef�nica a poblaciones rurales, pese a estos esfuerzos no son suficientes para ampliar dicha cobertura.

La Ley del Sistema de Regulaci�n Sectorial (Ley 1600) establece que una de las principales responsabilidades de SITTEL, es la de promover la expansi�n de los servicios b�sicos de telecomunicaciones a la mayor cantidad de bolivianos, como contrapartida al privilegio de exclusividad, los contratos de concesi�n suscritos por SITTEL con el operador de larga distancia (ENTEL S.A.) y los de telefon�a local (COMTECO, COTEL Y COTAS) obligan a estas compa��as a cumplir con metas de expansi�n y calidad en el Area Extendida Rural (AER) relacionada al Area de Servicio Local (ASL).

La AER est� constituida por las poblaciones con m�s de 350 habitantes y menos de 10.000 habitantes que deben ser atendidas por la empresa de telefon�a local. Y la ASL es la regi�n geogr�fica delimitada por SITTEL con m�s de 10.000 habitantes (criterio no limitativo), donde la empresa debe prestar sus servicios.

Es as� que hasta diciembre del 2000, al menos 1.413 poblaciones rurales deber�n contar con servicios b�sicos de telecomunicaciones, meta de expansi�n que est� siendo cumplida de forma gradual por las compa��as telef�nicas. Existen unas 40 l�neas telef�nicas por cada mil habitantes

Las solicitudes de servicio por parte de las poblaciones rurales, que no se encuentran dentro las obligaciones establecidas en el respectivo contrato de concesi�n de un operador, pueden ser atendidas por el operador concesionario del �rea, seg�n disponibilidad t�cnica de �ste y en su defecto por el operador de larga distancia.

Adicionalmente, todo importe percibido por SITTEL, por derechos de asignaci�n y uso de frecuencias y multas, es transferido a una cuenta del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), con destino al co-financiamiento de proyectos de servicios b�sicos de telecomunicaciones en el �rea rural.

Una vez que se emita la reglamentaci�n correspondiente por parte del Poder Ejecutivo, estos montos podr�n ser utilizados con este destino y adem�s se podr� canalizar recursos de financiamiento externo para concretar los proyectos rurales de telecomunicaciones.

Solicitudes de servicios

En cumplimiento de la disposici�n que obliga a la compa��a concesionaria del servicio de larga distancia ENTEL S.A. a prestar el mismo en las poblaciones con m�s de 350 habitantes, que no reciben el servicio de otro concesionario, SITTEL procedi� al levantamiento del listado de las poblaciones citadas.

La primera tarea fue convocar mediante medios de comunicaci�n social a todas aquellas poblaciones de m�s de 350 habitantes que requer�an el servicio de telecomunicaciones b�sicas.

El paso siguiente fue iniciar el proceso de confrontaci�n de las solicitudes con los datos proyectados del Censo 92, que permitieron obtener dos listas: la primera con aquellas poblaciones que cumplieron los requisitos, y la segunda con aquellas que no cumplieron.

En funci�n a la lista constituida por las poblaciones de m�s de 350 y menos de 10.000 habitantes, SITTEL dispuso que ENTEL S.A. proceda a la instalaci�n de l�neas telef�nicas en 189 poblaciones rurales del pa�s, ampli�ndose de esta forma la cobertura telef�nica rural.

Sittel en telecom 99: una propuesta de acceso universal

La Superintendencia de Telecomunicaciones present� una propuesta de compatibilizaci�n de la pr�xima apertura de mercados de los servicios local y de larga distancia a la competencia con el acceso universal, en el Foro Mundial de las Telecomunicaciones Telecom 99, realizado en Ginebra en octubre de 1999.

Esta entidad considera que tanto el modelo de apertura como el de acceso universal deben responder a una meta m�s ambiciosa, cual es la de contribuir a la lucha contra la pobreza, asegurando a trav�s de la expansi�n de la infraestructura de telecomunicaciones una mayor participaci�n social y un acceso m�s amplio a los servicios b�sicos.

El punto central de la formulaci�n de este modelo est� en la noci�n de que el acceso universal debe evolucionar al ritmo del progreso t�cnico y de la evoluci�n del mercado, como factor clave de lucha contra la pobreza a trav�s del desarrollo integral de la comunidad boliviana, brindando, a trav�s de la provisi�n de los servicios de telefon�a b�sica, otros servicios b�sicos complementarios, que permitan elevar el nivel de vida de las comunidades beneficiarias, completamente desatendidas al momento.

Esta declaraci�n central respecto al acceso universal debe constituir la m�dula de una pol�tica p�blica, en la que la idea rectora se�ale que los servicios de telecomunicaciones deben dejar de ser prerrogativa de una relativamente peque�a �lite urbana y, por el contrario, estar generalmente disponibles en todo el territorio boliviano.

En este contexto, la aplicaci�n de una pol�tica de acceso universal pretende:

  • Satisfacer la demanda de l�neas telef�nicas en el �rea urbana.
  • Cubrir zonas geogr�ficas del �rea rural donde se concentran las poblaciones de extrema
  • pobreza no atendidas con servicio de telecomunicaci�n, facilitando el acceso a servicios
  • b�sicos (educaci�n, salud, sanitarios, agr�colas y de seguridad).
  • Integrar a los bolivianos a la sociedad de la informaci�n.

Acceso en el �rea urbana

El modelo boliviano de acceso universal tiene dos componentes b�sicos: el urbano y el rural, �reas donde la infraestructura existente es pobre e inadecuada.

De acuerdo a la propuesta, el acceso en el �rea urbana ser�a solucionado mediante la adopci�n de un modelo boliviano para la apertura de mercados, la separaci�n estructural, que permitir�a la expansi�n de la infraestructura de telecomunicaciones a cargo de un operador de la red de acceso en r�gimen de exclusividad e incrementar�a la oferta de servicios de los operadores en competencia.

Separando estructuralmente la operaci�n de estos dos segmentos, Bolivia conseguir�a dos empresas: una con caracter�sticas monop�licas y la otra con caracter�sticas competitivas. La primera ser�a la due�a de toda la planta externa hasta el distribuidor principal, incluyendo tambi�n las edificaciones que albergan a los equipos de telecomunicaciones, y la segunda empresa ser�a la propietaria de las centrales de conmutaci�n y de todos los sistemas de atenci�n y facturaci�n al cliente.

De esta forma se garantizar�a un continuo y planificado crecimiento de la infraestructura de la red, en beneficio de las poblaciones marginales que a�n no tienen acceso estando en la zona urbana y una competencia en la provisi�n del servicio.

La regulaci�n habr�a contribuido de esa forma al cometido del acceso universal all� donde hay expectativas de alto crecimiento, es decir, demanda insatisfecha en �reas de alta densidad urbana.

Acceso en el �rea rural

El sistema propuesto de acceso universal para el �rea rural consiste en la creaci�n de un fondo com�n, constituido por todas las aportaciones de los operadores que est�n siendo realizadas desde el inicio del per�odo de exclusividad (por concepto de pagos de derecho y uso de frecuencia), montos percibidos por licitaciones p�blicas, multas, nuevas aportaciones bajo el r�gimen de competencia y fondos concesionales externos.

Estos recursos ser�an utilizados para desarrollar la infraestructura de telecomunicaciones y sus servicios en las �reas rurales m�s deprimidas del pa�s, que en su mayor parte no generar�an rentabilidad econ�mica.

En una primera fase, el Estado ser�a el encargado de extender la red de acceso y brindar una cobertura telef�nica directa a los poblados elegibles e implementar los programas complementarios de salud, educaci�n y otros.

En una segunda etapa, cuando el escenario sea atractivo para las inversiones, se otorgar�a subsidios estatales con fondos concesionales externos a operadores privados, que mediante concursos p�blicos ser�an elegibles para hacerse cargo de la operaci�n, administraci�n, mantenimiento y ampliaci�n de dichos proyectos.

De esta forma, el uso de las telecomunicaciones se constituir�a en la v�a m�s r�pida y de menor costo para dotar de los servicios b�sicos a las poblaciones beneficiarias, apoyando y promoviendo el desarrollo socioecon�mico del �rea rural.

El reto del acceso

Otro de los obst�culos en el logro de los objetivos fundamentales de la regulaci�n, lo constituye el limitado acceso a los servicios b�sicos en el �rea rural, seg�n los datos de 1998 la teledensidad en esta �rea apenas hab�a alcanzado la cifra de 0,33%.

Si bien el ritmo de crecimiento de la teledensidad rural fue del 100% en los �ltimos tres a�os, y los esfuerzos de los operadores en el cumplimiento de las metas de expansi�n en el �rea rural, est�n dando frutos, que se reflejar�n en las m�s de 1.600 poblaciones con acceso al servicio b�sico hasta fines del a�o 2000, los resultados son todav�a insuficientes.

De aproximadamente 8 millones de habitantes, tan s�lo el 55.83% vive en ciudades mayores a los 10.000 habitantes y, en cambio, el 19,59% lo hace en aproximadamente 9.000 poblaciones dispersas que no alcanzan a albergar ni siquiera 350 habitantes, donde un 95% de sus pobladores vive en condiciones de extrema pobreza, indigencia y marginalidad.

Entre algunos de los datos alarmantes sobre las condiciones de vida de las poblaciones rurales, se tiene que el 93,7% de las viviendas no cuenta con saneamiento b�sico, 93,5% no tiene energ�a el�ctrica, 84,7% presenta rezago educativo y 83,8% de las viviendas est�n construidas con materiales de mala calidad.

Proyecto de Telefon�a Rural

Con este objetivo en mente es que se plante� el Proyecto de Telefon�a Rural Boliviano que busca crear los mecanismos necesarios para implementar redes de telecomunicaciones en las poblaciones rurales m�s pobres del pa�s, cuya cobertura no se encuentra comprendida en las metas impuestas a los operadores de servicios b�sicos de extensi�n de su red, circunscribi�ndose por tanto a las poblaciones menores a 350 habitantes.

A trav�s de la expansi�n de la infraestructura de telecomunicaciones, no s�lamente se garantiza una mayor participaci�n social y un acceso m�s amplio a los servicios b�sicos, sino tambi�n otros servicios b�sicos complementarios, que permitir�n elevar el nivel de vida de las comunidades beneficiarias, que hasta el momento est�n totalmente desatendidas.

Si las poblaciones beneficiarias no est�n incorporadas a la vida nacional, menos lo estar�n al esquema de mercado y al proceso de globalizaci�n; y dejarlas casi libradas a su propia suerte en un intento de apertura a dicho esquema que permita que operadores privados inviertan en ellas en telecomunicaciones, ser�a de lejos contraproducente.

Los principales objetivos del Proyecto son:

  • Construir una red de telecomunicaciones que, adem�s de brindar servicios de telefon�a
  • b�sica, se constituya en el medio para proporcionar servicios b�sicos y
  • complementarios a las poblaciones beneficiarias.
  • Generar nuevos proyectos de desarrollo en el �rea rural.
  • Encarar estructuralmente las tareas de lucha contra la actual extrema pobreza de las
  • poblaciones beneficiarias, elevando y dignificando su calidad de vida.

A trav�s de este proyecto se lograr� superar la situaci�n de marginaci�n y pobreza extrema de aproximadamente 2 millones de personas -habitantes de cerca de 9.000 poblaciones menores a 350 habitantes- mediante la implementaci�n de proyectos que brinden servicios de telecomunicaciones a dichas poblaciones y su �rea de influencia para, a partir de la red instalada, proveer servicios de tele-educaci�n, tele-salud, tele-seguridad ciudadana, tele-asistencia alimentaria, tele-asistencia agr�cola y tele-comunidad.

La cobertura de la red alcanzar� directamente a 1.500.000 habitantes distribuidos en aproximadamente 5.000 localidades e, indirectamente, a 600.000 habitantes ubicados en cerca de 4.000 localidades vecinas, todas ellas menores a 350 habitantes, totalizando as� cerca de 2.000.000 de personas beneficiadas.

PANAMA

La Rep�blica de Panam� es como una S acostada cuyos extremos mantienen unido el continente americano. Al Norte, nos ba�a el inquieto mar Caribe; al Sur, nos refresca el oc�ano Pac�fico; al Oeste saludamos a la hermosa y pac�fica Costa Rica, y al Este todav�a abrazamos a nuestros hermanos de Colombia, una vez padrinos de nuestra independencia. Con una extensi�n poco mayor de 75 mil kil�metros cuadrados y poblada por dos millones y medio de habitantes, Panam� es el 20vo. pa�s en densidad poblacional de Am�rica con 33.6 habitantes por kil�metro cuadrado.

El territorio paname�o se divide en nueve provincias: Bocas del Toro, Cocl�, Col�n, Chiriqu�, Dari�n, Herrera Los Santos, Panam� y Veraguas, adem�s de las comarcas ind�genas de Kuna Yala, Gnobe Bugle y Ember�.

En el istmo predominan las tierras bajas y colinas con menos de 700 mts. de altura, con clima tropical que fluct�a entre los 22.5� C y los 31� C, con pocas variaciones en las llanuras centrales y �reas cercanas a las costas. El aire es pesado, c�lido y h�medo. La precipitaci�n anual var�a entre 1,770 mm. y 3,255 mm. El pa�s es regado por 480 r�os con vertientes en ambos mares.

Panam� tiene un gobierno unitario, republicano, democr�tico y representativo, dividido en tres poderes: Judicial, Legislativo y Ejecutivo; los representantes de los dos �ltimos son escogidos cada cinco a�os por voto popular.

El Canal de Panam�, iniciado por los franceses y terminado por los norteamericanos, fue inaugurado en 1914, tiene una extensi�n de 82 kil�metros y comunica el mar Caribe con el Pac�fico a trav�s de tres juegos de exclusas y un lago artificial. El 31 de diciembre de 1999, ser� responsabilidad exclusiva de los paname�os, en virtud del Tratado Torrijos-Carter.

Panam� est� procurando integrarse a la econom�a mundial y convertirse en una sociedad m�s equitativa sobre la base de un crecimiento sostenible del sector privado. Tras a�os de frustraciones, las perspectivas para una reforma eficaz de la econom�a paname�a mejoraron considerablemente con el Presidente Ernesto P�rez Balladares desde septiembre de 1994. Durante sus primeros tres a�os, el Gobierno ha dado marcha atr�s en muchas pol�ticas populistas adoptadas anteriormente que obstaculizaban el progreso econ�mico, y ha adoptado con �xito las medidas necesarias para situar a Panam� en la senda de un crecimiento sostenible que incluya una reducci�n de la pobreza.

En el actual programa econ�mico de Panam� se atribuye especial importancia a los siguientes aspectos: i) el desarrollo del sector privado y la creaci�n de empleos; ii) el ajuste fiscal y la modernizaci�n del sector p�blico; iii) el alivio de la pobreza y el desarrollo de los recursos humanos, y iv) la conservaci�n del medio ambiente. Hay indicios claros de una recuperaci�n del crecimiento econ�mico, se est�n ampliando los servicios sociales y el desempleo empieza a disminuir.

Si bien durante este per�odo se ha hecho hincapi� en ayudar a Panam� a reorientar sus pol�ticas econ�micas y su marco normativo, el apoyo del Banco se est� dirigiendo cada vez m�s a satisfacer las necesidades sociales, ambientales y de infraestructura del pa�s.

La pobreza y la desigualdad en Panam�

La incidencia de la pobreza en Panam� es alta en relaci�n a su ingreso per capita, ya que alrededor de la tercera parte de los paname�os viven en la pobreza. Adem�s, durante la d�cada de 1980 el ingreso de los pobres se redujo marcadamente debido a que las distorsiones de las pol�ticas impidieron que aumentara el producto per capita, inhibieron la creaci�n de empleos y provocaron una redistribuci�n del ingreso en detrimento de los segmentos pobres y a favor de los m�s acomodados. Aunque Panam� ha destinado una proporci�n relativamente alta de su presupuesto al gasto en el sector social, muchos programas sociales han sido ineficientes, y tradicionalmente ha habido una fuerte tendencia a favorecer a la poblaci�n urbana y los grupos de mayor ingreso.

La estrategia del Gobierno para aminorar la pobreza y la desigualdad tiene cuatro elementos principales. El primero consiste en reanudar el crecimiento sostenible. En este contexto, el programa econ�mico est� centrado en la reforma de reglamentos tales como el C�digo Laboral, que contribuye a los altos niveles de desempleo, y de ciertos aranceles que contribuyen al alto costo de los bienes de consumo. Las reformas de las pol�ticas se centran en la producci�n agr�cola y las oportunidades de empleo en las zonas rurales, donde vive la mayor�a de los pobres. El segundo elemento es la incorporaci�n de nuevos mecanismos destinados a proteger a las personas m�s expuestas a la malnutrici�n y las enfermedades infecciosas. El tercero consiste en aumentar la eficiencia y la equidad en el gasto p�blico mediante reformas sectoriales, especialmente en las �reas de educaci�n y salud; contener el aumento de los costos salariales; instituir la recuperaci�n de costos, y orientar las subvenciones a los grupos m�s vulnerables. El cuarto elemento es la modernizaci�n institucional y el fortalecimiento de la capacidad.

Desde la perspectiva de las telecomunicaciones exsiten propuestas que sobre todo se desarrollan en base a las iniciativas privadas.

PERU

Desde mediados del a�o 1990 la econom�a peruana, que ven�a atravesando una grave crisis, fue materia de la aplicaci�n de un programa de ajuste macroecon�mico, apertura comercial y reformas estructurales que consideraron entre otras medidas, la privatizaci�n de las empresas p�blicas, la desregulaci�n y modificaciones en la estructura administrativa del Sector P�blico. Dichas medidas buscaron reducir dr�sticamente la inflaci�n y crear las condiciones para retomar la ruta del crecimiento y desarrollo sostenido as� como una progresiva reinserci�n al entorno internacional.

En la misma etapa el Per� enfrenta una reforma pol�tico social que es el mejor ejemplo de las "democracias" latinoamericanas de fin de milenio. La ruptura social y el desprestigio de las organizaciones de car�cter pol�tico, como los partidos y la pr�cticamente inexistencia de organizaciones sociales y populares frente a la "independencia" proclamada por muchos pol�ticos se suma a estos en un ejercicio democr�tico ya deficitario y nada participativo.

El an�lisis del estado de las telecomunicaciones en el Per� est�n elaborados en las paginas de referencia por lo que no repetiremos en este informe.

Pueblos ind�genas

Como se�alamos en la propuesta de investigaci�n nos acercamos a la definici�n de pueblos ind�genas desde la perspectiva de la ONU por que el movimiento ind�gena la encuentra aceptable. Los pueblos ind�genas en su conjunto enfrentan una serie de problemas relacionados con la supervivencia, el territorio, la tierra y muchos otros que nacen de estos, la perdida de identidad, la fragilidad de su culturas, la extinci�n de sus lenguas, y un largo etc.

La relaci�n de los pueblos ind�genas con las tecnolog�as siempre fue resultado de un encontronazo que se parte de la relaci�n con la antropolog�a, los diferentes estudios a los que nos someten fundamentalmente las universidades del norte y como no las ONG. La relaci�n con las TI&T y la biotecnolog�a tienen estas caracter�sticas, que de una fase creciente curiosidad da lugar a una propuesta que nos permitir�a usar esa tecnolog�a.

SEGUNDA PARTE: TECNOLOGIAS DE INFORMACI�N Y COMUNICACION Y PUEBLOS INDIGENAS

Los pueblos ind�genas desarrollan diferentes estrategias para generar diferentes espacios de comunicaci�n el mas importante se da a trav�s del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Ind�genas de la ONU. A finales de 1988 se re�ne en Madrid un taller de periodistas ind�genas donde discuten y esbozan algunas propuestas que podr�an desarrollarse para mejorar la participaci�n ind�gena en la infoesfera en los diferentes niveles, mass media y apoyando la creaci�n de redes ind�genas y un portal que facilite el acceso y la diseminaci�n de la informaci�n desde el punto de vista ind�gena.

El gran problema al que se enfrenta el movimiento ind�gena a nivel internacional es la falta de apoyo econ�mico a las propuestas de construcci�n de la Red ind�gena, con algunas excepciones que confirman la regla tal el caso del apoyo canadiense a la comunidad Ashaninca Marianquiri Bajo en el Per�.

Es importante se�alar que las organizaciones ind�genas en el seno de la ONU son consideraras como ONG/OPI (organizaciones no gubernamentales/organizaciones de los Pueblos Ind�genas), esta dudosa forma de denominar a las organizaciones tiene dos caracter�sticas, la primera es dejar patente que no son organizaciones gubernamentales son "solo" representantes de "poblaciones ind�genas". La segunda implica una minusvaloraci�n a la hora de tocar elementos importante para la supervivencia de los Pueblos Ind�genas como la autodeterminaci�n o el control de territorios o la aplicaci�n de las propias leyes ind�genas o su idioma tiene un peso considerable. La utilizaci�n de esta denominaci�n por el momento tiene caracter�sticas administrativas en el seno de la ONU, pero es importante hacer una exposici�n de las particularidades organizativas que nos diferencian y asumir un nombre.

Finalmente, la Red Internacional de las Organizaciones de los Pueblos Ind�genas es b�sicamente el espacio multidimensional donde confluyen diversos objetivos y mecanismos de coordinaci�n, formaci�n, entrenamiento, diseminaci�n de informaci�n y documentaci�n. Que permiten el uso racional de recursos humanos, econ�micos y tecnol�gicos y su trabajo se podr�a definir como:

  • Una respuesta a la necesidad de abrir un espacio aut�nomo para el movimiento ind�gena, en la promoci�n de sus derechos, tanto mas en cuanto el acceso a la informaci�n y adecuaci�n de tecnolog�a y gesti�n local de los infointercambios. La red de comunicaci�n de car�cter internacional permite superar formalmente
  • La secular marginaci�n a la que son sometidos por la opresi�n nacional estatal. Tambi�n la participaci�n de diversas voluntades, diferentes propuestas y visiones que explican la diversidad cultural y biol�gica, a las sociedades del primer mundo. El acceso a la tecnolog�a para nuestras organizaciones, es otra de los objetivos. La ense�anza, formaci�n, entrenamiento, la difusi�n, las campa�as, edici�n de revistas, videos, programas de radio a nivel local e internacional. Apoyar a la mejor participaci�n, seguimiento y coordinaci�n de la paradiplomacia ind�gena en general. El expandir, coordinar y especializar las redes internacionales ind�genas, en los diferentes temas que nos ocupan.
  • La falta de un espacio de formaci�n b�sica en el uso de las TIC con plena participaci�n ind�gena de y larga duraci�n incide negativamente en las organizaciones ind�genas y el flujo e intercambio de informaci�n, experiencias y coordinaci�n para una adecuada participaci�n internacional.

INDIGENAS COMUNICACI�N E INFORMACI�N

La tradici�n oral de la mayor�a de los pueblos ind�genas es innegable y con ello las caracter�sticas especiales que influyen en la informaci�n y la comunicaci�n. La oralidad es uno de los rasgos sobresalientes de los proceso de comunicaci�n, haciendo hasta ahora a los Pueblos ind�genas rezagados por la falta de una graf�a en sus idiomas, hecho superado por el desarrollo tecnol�gico, este es una muestra de los profundos cambios que marcan este fin de milenio.

Por comunicaci�n entendemos los constantemente procesos interactivos de relaci�n que involucra toda nuestras actividades diarias, a trav�s de los cuales individuos y comunidades comparten opiniones, informaci�n e ideas. Nos comunicamos de diferentes maneras a trav�s del tacto, de la vista, del o�do, del olfato, del habla, de la escritura, de gestos y de la lectura. Hablar y escuchar son las formas m�s comunes de comunicarse. El idioma es el sistema y las reglas que usamos para procesar y codificar informaci�n para la comunicaci�n.

El termino "informaci�n" se entiende en un sentido muy amplio e incluye opiniones e ideas presentadas en forma de espect�culo.

La globalizaci�n crea nuevas formas de organizaci�n social, pol�tica, econ�mica, cultural y hasta de lenguajes. Se tiende a la estandarizaci�n del consumo y a la generalizaci�n de unos mismos usos, modas, estilos o pr�cticas en todo el mundo. La publicidad pretende que casi todos se vistan de una misma manera, coman las mismas cosas, oigan la misma m�sica, vean las mismas pel�culas y se enteren de las mismas noticias. La globalizaci�n crea un mundo donde todo se ha vuelto mercanc�a; un espacio en el que la �lite ha construido un sistema de control sobre el mundo, creando una red mundial para que ning�n pa�s pueda estar aislado o libre de otro. Por tanto, las decisiones que se toman en un lugar del mundo afectan a todos los otros pa�ses del mundo.

PARTICIPACION INDIGENA EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACION

Desde diferentes perspectivas la participaci�n ind�gena en Internet, ha tenido varias dimensiones entre las cuales nos parece interesante recalcar algunas. El acceso a la tecnolog�a, el acceso al "know how", el acceso a la informaci�n propiamente dicha y el acceso a recursos econ�micos especializados. Estas diferencias muestran las dificultades que se han superar para poder estructurar una red de informaci�n y una participaci�n en los infointercambios por parte del movimiento ind�gena.

El acceso a la tecnolog�a, va desde la posibilidad de contar con una computadora, hasta una serie de recursos mucho mas estructurados como la experiencia Ashaninka en el Per�, que ha recibido el apoyo del IDRC - Canad� para la instalaci�n de una central de comunicaciones con equipos de radio HF de data y voz en los terrenos de su comunidad. Entre estos dos procesos ha estado un amplio proceso de discusi�n, intercambio de ideas y experiencias. Es necesario recalcar en este punto la importancia del levantamiento del EZLN que da un definitivo impulso a la presencia ind�gena en la red.

Este proceso de adquirir tecnolog�a adolece de carecer de un marco que permita al movimiento ind�gena estructurar unos m�nimos en los infointercambios, lo hecho hasta ahora pasa por algunas propuestas tipo Inkarri, que son sobretodo un intento de generar un marco de referencia para los infointercambios en la Red.

El acceso a la tecnolog�a por si mismo no soluciona el vac�o de formaci�n en las organizaciones ind�genas que puedan hacerse cargo de la administraci�n de los equipos y la formaci�n en su propio n�cleo. Este es otro de los factores fundamentales en el proceso de transferencia de tecnolog�a, llegando a ser determinante a la hora de rentabilizar el uso de los equipos. Es necesario referirnos en este punto al software que ya de por si es bastante costoso, adem�s a las diferencias que se generan entre las organizaciones del norte y del sur. A la hora de intercambiar documentos todav�a no se ha generalizado el uso de un formato como el RTF, que salvar�a las distancias entre diferentes tipos de procesadores de texto, por ejemplo.

El acceso a la informaci�n no solo es la confluencia de los anteriores procesos sino tambi�n del final el mantenimiento de las maquinas y la l�nea de tel�fono o su traducci�n en recursos econ�micos. Pero lo fundamental en el acceso a la informaci�n esta dado en dos sentidos, el primero que parte de la limitaciones locales la neo/alfabetizaci�n principalmente, aunque como se�alamos l�neas atr�s, esta limitaci�n puede ser superada tecnol�gicamente con el uso de voz en Internet. Una segunda limitaci�n viene dada por la falta de una pol�tica de informaci�n en las instituciones organizaciones que est�n relacionadas con el movimiento ind�gena, impidiendo el retorno de toda la informaci�n que se sistematiza despu�s de cualquier tipo de estudio, practico o proyecto en determinada comunidad, y esta devoluci�n debe considerar las limitaciones locales haciendo uso de la multimedia por ejemplo.

Finalmente y uno de los puntos mas cruciales es el de los recursos econ�micos, que en su gran mayor�a viene de las agencias de cooperaci�n v�a las ONG. Pese a existir una serie de estrategias de cooperaci�n con los pueblos ind�genas a nivel europeo.

En Bolivia el acceso de las organizaciones ind�genas es limitado, aunque existe una serie de iniciativas y pol�ticas descritas anteriormente no existen todav�a los mecanismos reales para implementar estas y garantizar el acceso. La infraestructura inform�tica ya de por si deficiente en este pa�s, no llega a cubrir el 2% de los hogares bolivianos. Con la infraestructura de telecomunicaciones ocurre otro tanto. La infraestructura de Internet es tambi�n incipiente. Finalmente la infraestructura social es de las mas s�lida y que permite la participaci�n a marchas forzadas de las organizaciones ind�genas.

Otra de las limitaciones es el uso del castellano en una realidad mayoritariamente quechua y aymar� parlante, ligado a los elevados �ndices de analfabetismo. Las organizaciones ind�genas hacen verdaderos esfuerzos para lograr conexi�n haciendo �nfasis en el correo electr�nico como herramienta preferida. Es notoriamente menos la presencia de organizaciones ind�genas bolivianas en la red.

En le Per�, las organizaciones ind�genas cuentan con el apoyo de la Red Cient�fica Peruana, que les aloja las paginas web y correo electr�nico por paginas web, tambi�n esta el reporte esta la iniciativa apoyada por el IDRC al pueblo Ashaninka, que configuran una situaci�n bastante mas importante de la que se vive en Bolivia.

L�gicamente la situaci�n respecto a los cuatro factores que se�alamos en la investigaci�n se encuentra en mejores condiciones que las se�aladas en Bolivia.

En ambos pa�ses el mayor numero de paginas web son administradas desde otras instancias diferentes a las organizaciones ind�genas, la mayor�a de las paginas web se manejan desde los Estados Unidos como parte de una iniciativa de coordinar y crear espacios ind�genas en la red, las organizaciones ind�genas con el apoyo de algunas universidades y la red que se creo en ese pa�s.

En Panam� la mayor�a de la organizaciones ind�genas est�n presentes en Internet, en este caso casi todas las paginas son administradas por los propios ind�genas encargados, estas paginas generalmente se sit�an en espacios gratuitos. Las condiciones de accesibilidad son infinitamente superiores en comparaci�n a las del Per� o Bolivia. El tejido social ind�gena es uno de los mas activos a nivel internacional, dando lugar a un apoyo mucho mas persistente y continuado pese a que Panam� no es uno de los pa�ses prioritarios para la cooperaci�n internacional en el continente.

El uso de paginas web se inician en primer momento y se entend�a hace unos cinco a�os como una pagina de propaganda o un anuncio en el cual bastaba poner el logo el nombre y direcci�n de la organizaci�n. En esta primera etapa no era posible y todav�a hoy es bastante dif�cil encontrar informaci�n actualizada. No es hasta finales de 1998 cuando se realiza el primer taller de periodistas ind�genas cuando se habla de fijar pautas m�nimas para los infointercambios, como los formatos de documentos, la oferta de recursos gratuitos en la red, y el uso intensivo de correo electr�nico. En la actualidad se con por lo menos diez listas de correo especializadas en diferentes temas y en diferentes pueblos ind�genas. Las con mayor presencia est�n relacionadas fundamentalmente a los pueblos ind�genas de los denominados bosques tropicales.

ZONAS TEMPORALMENTE AUTONOMAS TAZ

Del EZLN a Seattle, la red como forma de organizaci�n y resistencia es una de las herramientas mas importantes de este fin de siglo, no solo en cuanto se refiere a las posibilidades sociales que ofrece sino tambi�n como una opci�n personal.

El movimiento ind�gena a nivel internacional ha desarrollado una red de contactos que le permite actuar de diferentes formas, las mas de las veces permiten diversos grados de participaci�n y con cierta autonom�a. Los diferentes proyectos que se desarrollan generalmente van ligados a un proceso de reflexi�n que cada organizaci�n debe hacer para asumir o no el uso de las TI&T en su proceso comunicacional que permite pensar en t�rminos favorables sobre un mejor flujo de comunicaci�n entre las organizaciones locales y una dirigencia internacional.

La existencia de una dirigencia ind�gena a nivel internacional es otro de los procesos en los que el uso de las TI&T promueve una diferencia con mayor rapidez en acceso a la infoesfera y la dispar participaci�n. Por una parte esta el constante el infobombardeo del norte hacia el sur que no permite cerrar la brecha entre lo que ya se denominan inforicos e infopobres. Esta es una preocupaci�n que solo puede ser superada con propuestas de participaci�n, formaci�n y dialogo entre las agencias de cooperaci�n, la dirigencia y las organizaciones locales ind�genas.

La TAZ con mayor intencionalidad y permanencia en la red se realiza como parte de apoyo y participaci�n de uno de los foros de la ONU por Netwarriors.

Netwarriors surge como respuesta a la necesidad de monitorear los eventos que se realizan en la esfera de la ONU, y pensando en llegar de mejor manera a la mayor cantidad de organizaciones ind�genas y de esta manera permitir una mayor participaci�n en las consultas que se realizan respecto a los derechos ind�genas por ejemplo. Esta forma de trabajo combina las diferentes herramientas que nos ofrece la red, desde el correo electr�nico, pasando por las paginas web y como no promoviendo conferencias, chats, acciones a trav�s del correo, etc.

Esta experiencia de movilizaci�n a la red ha podido mantenerse a lo largo de varios a�os siendo lo fundamental el trabajo de comunicadores y/o periodistas con t�cnicos inform�ticos ind�genas que permiten montar una infraestructura m�nima en las sedes de la conferencias.

El m�ximo de duraci�n de uno de estos espacios ha sido de dos semanas, en las cuales se ha desarrollado un proceso fractal entre las discusiones que se desarrollan en tiempo lento, acompa�adas por las que se realizan en la red. Tiempo lento por el intercambio que se realiza es de uno en uno, en contra de las listas de correo o la participaci�n en un chat que es m�ltiple. Este proceso se ha visto enriquecido por la acciones que se desarrollan por parte de las personas y organizaciones que realizan el cabildeo a sus respectivos gobiernos, por ejemplo, al mismo tiempo que se dan las negociaciones en la ONU.

Lo mas relevante de esta experiencia para el movimiento ind�gena es la posibilidad de estructurar una comunicaci�n salvando las distancias entre el ingles y el castellano, le permite estructurar una discusi�n en l�nea sobre t�picos concretos y finalmente le permite desarrollar una estrategia de activismo en la red con el apoyo de diferentes aliados.

Las falencias siguen siendo muchas, que est�n en relaci�n con lo propuesto por los �ndices de la sociedad de la informaci�n.

PERSPECTIVAS PARA UNA APROPIACION INDIGENA DE LAS TIC

A lo largo de este proceso hemos chocado las mas de las veces con la imposibilidad de conocer espacios que permitan acceder a fondos destinados con para el financiamiento de TI&T relacionados con �reas sociales y de desarrollo humano ocurriendo todo lo contrario cuando se refiere a la industria, tambi�n queda patente la preocupaci�n de diferentes organismos intergubernamentales en su preocupaci�n por acceder a las TI&T. Conocemos los esfuerzos de diferentes organizaciones por conocer desarrollar y acercarse a este proceso

Sin embargo el movimiento ind�gena desarrolla un cabildeo para permitir especializar el financiamiento para este tipo de proyectos, las mas recientes experiencias en este campo pasan por propuestas que van directamente desde las organizaciones ind�genas locales que ya se plantean su participaci�n en la infoesfera desde diferentes tipos de practicas.

Las principales preocupaciones del movimiento ind�gena relacionado con las TI&T est�n definidas a dos niveles, el primero la necesidad de participar de esta sociedad principalmente con el uso del correo electr�nico como parte de una estrategia de infointercambio. Una segunda es la necesidad de una formaci�n adecuada que permita el uso cada vez mas mayoritario en las organizaciones locales.

La presencia ind�gena en la red aunque importante todav�a no es representativa de la diversidad cultural, la existencia de variadas redes nos empuja a creer que en un futuro cercano se podr� estructurar de mejor manera la participaci�n ind�gena en la sociedad de la informaci�n.

CONCLUSIONES

El tel�fono necesit� m�s de 70 a�os para convertirse en un medio relativamente difundido en los pa�ses desarrollados. Pero a�n mas de la mitad de la poblaci�n mundial no tiene acceso a una l�nea telef�nica. En los pa�ses ricos cerca de una cuarta parte de la poblaci�n de bajos ingresos todav�a no tienen acceso al tel�fono. Ser�a justo creer que los nuevos medios seguir�n este patr�n del tel�fono, en lugar del de la televisi�n. Si eso es as�, no se puede esperar que las computadoras alcancen un nivel de difusi�n del 80 o 90 por ciento a nivel mundial en la pr�xima d�cada, es necesario se�alar que las pol�ticas europeas como las que recalcamos l�neas atr�s est�n dise�adas para tratar de salvar esta barrera.

Los argumentos que apoyan esa idea son:

  • En general los nuevos medios son m�s caros que los viejos, al hacerse obsoletos m�s r�pidamente en el caso del software esto es mucho mas evidente. Los viejos medios no desaparecen, sino que los nuevos medios se compran y se usan adem�s de los viejos que ya se tienen, lo cual produce un efecto acumulativo en los gastos.
  • El desarrollo multimedia causa un incremento en la necesidad de servicios audiovisuales interactivos que requieren m�s capacidad en las computadoras y pago de derechos por propiedad intelectual. Para el uso �ptimo de las TI&T es necesario estar motivado y capacitado para el acceso (b�squeda) a la informaci�n, y posiblemente esa capacidad es la que est� m�s desigualmente distribuida entre la poblaci�n. Las TI&T est�n no �nicamente poro especialmente dirigidos a la b�squeda de informaci�n especializada. Y la gente interesada en ese tipo de informaci�n es gente que ya est� "bien informada". De acuerdo a varios estudios, se presta muy poca atenci�n a las necesidades de las clases bajas (incluyendo a las mujeres y los pueblos ind�genas) en el dise�o y desarrollo de las TI&T.
  • Finalmente la difusi�n general de las tecnolog�as como la televisi�n y el tel�fono, se dio en una etapa de fuerte crecimiento econ�mico, de consolidaci�n y nivelaci�n de ingresos en la poblaci�n. Las TI&T por el contrario, est�n siendo introducidos en un periodo de estancamiento econ�mico, de crecientes diferencias sociales y culturales, de creciente desigualdad de ingresos en la mayor parte de los pa�ses del mundo.

La difusi�n de las viejas tecnolog�as estuvo apoyada por una pol�tica de servicio p�blico y universal de parte de los gobiernos. Por el contrario, las TI&T y la construcci�n de autopistas de la informaci�n, el software y el hardware est�n casi totalmente en manos de empresas privadas, lo que provoca que los intereses comerciales est�n por encima de los principios de servicio p�blico y universalidad de los medios

Con esta breve pero significativa parte de conclusiones queremos se�alar las grandes dificultades que existen en el proceso de participaci�n en la Sociedad de la Informaci�n de los pueblos ind�genas.

Aunque existe una participaci�n aut�noma en los infointercambios, es innegable la dependencia de las redes de solidaridad sobre todo en el norte que hacen de esta participaci�n un espacio algo mas horizontal.

Para no hablar de la intermediaci�n de la tecnolog�a tanto en hardware como en software dificultan los infointercambios, baste se�alar la total dependencia de las ong que son las que proveen tanto de equipos como las posibilidades para mantener esta comunicaci�n.

Las agencias internacionales de cooperaci�n no consideran en los proyectos que apoyan un apartado en los presupuestos que permita cubrir los gastos de informaci�n comunicaci�n y documentaci�n, dejando el gasto del uso de las l�neas de tel�fono por ejemplo como gastos administrativos, negando de esta forma una mayor implicaci�n de las organizaciones ind�genas en la sociedad de la informaci�n.

Vitoria-Gasteiz, verano 2000.




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Última modificación: 06/10/2000